Pages Navigation Menu

periodismo de calidad en internet

Venezuela, otra vez en portada ¿Realidad o ficción?

En los últimos meses, la audiencia española está siendo testigo de la grave crisis política, social y económica que se está viviendo en Venezuela. Los medios de comunicación nacionales reservan espacios privilegiados para mostrar masas de ciudadanos a las puertas de unos supermercados vacíos, manifestaciones multitudinarias en contra del régimen o estertóreas detenciones a representantes de la oposición política. Son sonadas las críticas de Nicolás Maduro, situado en el centro de las informaciones de nuestro aparato mediático’, a los medios españoles.

¿Qué es verdad? ¿Qué no lo es tanto? ¿Qué intereses chocan a la hora de informar sobre el país latinoamericano? El esfuerzo de un grupo de estudiantes por dar un poco de luz a esta tiniebla mediática cristaliza en un conjunto de conversaciones con varios representantes de ambos bandos ideológicos. Profesionales y activistas expresan para Variación XXI  sus opiniones sobre el país que sueña con alcanzar el Socialismo del Siglo XXI. ¿Utopía o realidad?

Hablar con la boca tapada: hacer periodismo en Venezuela

Eva Gutierrez y Eduardo Orozco hablan sobre las dificultades de ejercer la profesión periodística en Venezuela

Eva Gutiérrez y Eduardo Orozco durante una conferencia en la Universidad Complutense de Madrid

Eduardo Orozco mira a los alumnos con indulgencia. Encima del estrado, casi parapetado tras el pupitre docente, parece comprender que entre los estudiantes exista un cierto escepticismo sobre la naturaleza de sus reivindicaciones. Acaban de ponerse sobre la mesa cuestiones como el periodismo de oposición, el periodismo activista y el uso de los diarios como arma política arrojadiza.

Nacido, criado y formado como periodista en Venezuela, hoy teoriza sobre la imposibilidad de ejercer la profesión en su país. No le hace gracia que en España haya quienes le tilden de activista político. Ni que le pregunten sobre cómo se financian los medios opositores en ese tan jaleado contexto de represión informativa. Pero lo entiende, porque estamos en España. Y los estudiantes españoles pueden preguntar lo que quieran.

La labor de informar en Venezuela se complica por las faltas a la libertad de expresión del gobierno de Nicolás Maduro

Infografía con datos sobre la censura en Venezuela

Por eso responde con amabilidad que la libertad de expresión es un derecho fundamental en todas las sociedades: independientemente del sistema político establecido. Y que en Venezuela –“mijo”– no existe la libertad de expresión. Nos aporta datos, enlaces, informaciones que demuestran que la búsqueda de la verdad en el régimen bolivariano, célebre por tratar de llevar a cabo el llamado “Socialismo del Siglo XXI”, es una tarea difícil y también peligrosa.

Eva Gutiérrez, adalid del talk show de oposición y crítica al régimen chavista, aporta unas líneas históricas sobre el país donde emite, cada día, su espacio en El Venezolano TV. “Existen suficientes datos, testimonios y acontecimientos que retratan”, afirma, “una situación suficientemente grave para la libertad de expresión y derechos humanos”.

La otra cara. Gobierno y militancia

La militancia en el PSUV (Partido Socialista Unido de Venezuela) es obligada para todo aquel venezolano comprometido con el proyecto que inició Chávez en 1999. Zeus Márquez es uno de los jóvenes rasos militantes del partido que se encuentra actualmente en el gobierno en Venezuela. La crítica a los medios opositores en su país es clara. El argumento: la financiación parte de Cadena Capriles. Actualmente conocida como grupo Últimas Noticias, es un conglomerado de comunicación que financia varios medios desde Europa.

Zeus Márquez es militante de base de las Juventudes del Partido Socualista Unido de Venezuela

Zeus Márquez, militante de JPSUV, visita a la UCM

Todo medio opositor estaría destinado esencialmente a desestabilizar el Gobierno. “Los medios privados siguen siendo monopolio de la derecha. De los 23 periódicos que existen en Venezuela, 17 son privados, y manejados por una sola cadena, que es la Cadena Capriles”, afirma tajante el joven militante. “Además, no existe uno solo de aquellos que dicen que hay censura, que sepa enseñar una noticia que haya sido censurada”.

Virginia Linares, profesora de la Universidad Complutense de Madrid, opina lo contrario. “El hecho es que hay periodistas que no saben quiénes son los que les pagan el sueldo”. La propiedad de medios como Globovisión o El universal no está nada clara. El Universal, uno de los principales diarios venezolanos que se habían mantenido firmes en la crítica al régimen chavista, fue comprado en 2014  por una empresa genérica cuyos dueños nadie conoce.

Nuevo debate en España

La cuestión parece haberse extendido también hacia este lado del río: es una obviedad que existen datos suficientemente numerosos y significativos para concluir que en España está teniendo lugar un cambio político y social.

El descontento ciudadano a consecuencia de la crisis económica ha impulsado a una nueva formación, Podemos, a la primera línea política. La cúpula de este nuevo partido, que el pasado 31 de enero movilizó a decenas de miles de personas por las calles de Madrid en una ‘Marcha del Cambio’, nunca ha ocultado una enardecida admiración por el régimen que estableció Hugo Chávez. La alta presencia de los líderes del partido en los medios de comunicación españoles ha inyectado un nuevo discurso político en nuestra sociedad.

¿Es posible otra forma de hacer política? Íñigo Errejón lo explicó el año pasado en un editorial para Le Monde Diplomatique en Español. Podemos acababa de irrumpir en el parlamento europeo. Escrito con un sorprendente estilo, casi de laboratorio, el entonces responsable de la campaña de Podemos explica las razones del éxito rotundo del partido. Resalta como una de las claves “un estudio prolongado y un aprendizaje sobre el terreno de los procesos latinoamericanos recientes de ruptura popular”. Termina añadiendo que “sin aquel aprendizaje, ‘Podemos’ no habría sido posible”.

La implicación de la política española en la cuestión venezolana es, por otro lado, más pujante que nunca. La alineación de José María Aznar o Felipe González con los líderes de la oposición en Venezuela evidencia un conflicto de intereses que supera la simple búsqueda de las libertades individuales de los ciudadanos venezolanos y pone de relieve una necesidad partidista: la de combatir un régimen que resulta antagónico a ojos de la praxis capitalista.

Esta alineación, junto con el auge de Podemos, se traduce en la presencia constante de Venezuela en nuestros medios, y también  instala en nuestro país un debate complejo, aunque también necesario: ¿Qué es verdad? ¿Qué es mentira? Corresponde a la audiencia comprobarlo por su cuenta.

Be Sociable, Share!

5 Comments

  1. Un reportaje muy completo, con fuentes de diversas ideologías y muy bien trabajado. El video me ha encantado.
    ¡Enhorabuena!

  2. ¡Bravo!

  3. Muy interesante, deja las puertas abiertas a que cada uno se plantee cosas y se informe sobre la situación.

  4. En España también estamos sufriendo poco a poco y cada vez mas la perdida de la libertad de expresión ( Ley Mordaza sin ir más lejos) . Nos venden la información que les conviene para que creamos que cualquier cambio va a ser a peor. Muy buen planteamiento del reportaje.

  5. Me da igual cómo se llame, Pablo o José María, pero que un representante de un Estado democrático europeo le ría las gracias a un Estado que está más que demostrado que si de algo brilla es su libertad de expresión por ausencia, son motivos suficientes para no creer en ninguno de nuestros representantes, insisto, sea de la izquierda o de la derecha, me da igual.

Leave a Comment

Your email address will not be published. Required fields are marked *