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Asistir al fútbol: un bien de lujo en España

El respeto al aficionado del fútbol español queda en entredicho cuando este se acerca a una taquilla para retirar entradas. La Liga BBVA ocupa el segundo puesto del ranking de los más caros para ver fútbol en directo solo por detrás de la Premier League inglesa con 70 euros de media, una cifra que impide a numerosos adeptos a este deporte frecuentar las gradas de sus equipos favoritos. La crisis económica agrava una situación que, lejos de amainar, se intensifica por momentos.

Si no vivimos buenos tiempos en cuanto a estabilidad de nuestro país en materia económica y social, lo es aún menos para el ámbito de ocio y asueto. El fútbol ha pasado a ser para unos pocos en España durante los últimos años con unos precios desorbitados que incluso llevan al aficionado a replantearse la rentabilidad de sus inversiones. El considerado como deporte rey está casi a la altura de los bienes de lujo para el bolsillo del aficionado y hace que este tenga que pensárselo dos veces antes de retirar sus tickets.

  • COMPARATIVA CON OTROS PAÍSES EUROPEOS

España es el segundo país del mundo más caro en el que ver fútbol en directo solo por detrás de Inglaterra. Nuestra liga, considerada la mejor según la Federación Internacional de Historia y Estadística del Fútbol (IFFHS), tiene un precio de media en las entradas en torno a 70 euros, cantidad más que elevada teniendo en cuenta además que los niños son clientes potenciales y que acuden a los estadios acompañados de más miembros de la unidad familiar. A fin de mes, este gasto de dudosa prioridad puede comprometer el devenir de la cuenta bancaria.

Afición del Bayern en Bundesliga

Afición del Bayern durante un partido de Bundesliga / EFE

Algunos de nuestros perseguidores en el ranking como Alemania, en quinto lugar, cobran las entradas casi 40 euros más baratas de media. A esto debemos añadirle que es un país con una renta per cápita mayor: 24.000 euros en España por los más de 37.000 del país germano. En cuanto a calidad-precio, la Bundesliga se posiciona como fuerza principal en el panorama mundial ya que además de proporcionar un buen fútbol –por lo general de contraataque-, pone a la venta entradas a unos 31,70 euros. Así es más fácil llenar los estadios e invitar al aficionado a gastarse el dinero en ello.

Los precios desorbitados que reinan en España están convirtiendo el fútbol de nuestro país en un espectáculo de lujo. Inglaterra es el único lugar que nos supera con unos precios medios de 74,04 euros, pero hay que tener en cuenta que el nivel de vida y el poder adquisitivo de los anglosajones es superior al nuestro. Del mismo modo, aunque en nuestras fronteras se viven tiempos fructíferos en el deporte del balompié, el Reino Unido atesora una mayor tradición ‘futbolera’ que la que existe aquí, por lo que los aficionados británicos aguardan también una mayor predisposición a hacer cola en taquilla para conseguir un ticket.

  • EL AFICIONADO, PRINCIPAL DAMNIFICADO

La falta de respeto que vive el aficionado al fútbol español se agudiza si añadimos a esta circunstancia de los precios la nueva tendencia de incluir partidos a horarios intempestivos. Que un club juegue a las diez de la noche de un lunes o un domingo atenta directamente con la predisposición de un padre y un hijo a acudir al estadio. Trabajo, colegio y diferentes tareas cotidianas que no son compatibles con estar hasta pasada la medianoche sentados en la butaca de un estadio de fútbol.

Los Bukaneros protestan contra Tebas en 2013.

El fondo ocupado por los Bukaneros protestó contra Tebas durante un partido de la 2012-2013. / El Confidencial

El precio de las entradas solo tiene tendencia a subir, ya que hace tan solo tres años la media de los precios se situaba en torno a los 50 euros. La circunstancia se agrava si sopesas la posibilidad de viajar fuera de casa; ver a tu equipo en calidad de visitante puede convertirse en una auténtica ruina, ya que al hecho de no conocer los horarios con demasiada anterioridad se le añade el precio de la entrada y el viaje de ida y vuelta al que se le puede acumular una estancia.

Según GoEuro, el aficionado español que decide viajar para alentar a su equipo lejos de casa se gasta de media 186 euros. La cantidad es elevada y maniata de nuevo el bolsillo del aficionado, pero nuevamente es el perfil de futbolero inglés y ahora también el del italiano el que más dinero destina a este fin: los británicos llegan a gastarse poco menos de 300 euros y los transalpinos unos 225. Todo ello conduce a una realidad maligna para el público y para el propio producto, y es que da lástima ver algunos campos de la mejor liga del mundo semivacíos.

Para evitar que se vean butacas vacías, algunos equipos como el Getafe han decidido crear abonos de 80 euros en los que se incluyen los 16 partidos de vuelta. De esta forma intentan ser competitivos frente al fútbol televisado e intenta atraer de nuevo a los aficionados al estadio, factores que además benefician tanto al profesional como al aficionado. Estos 80 euros distan notablemente de los 200 que piden por el abono anual más barato de un club de primer nivel como es el Real Madrid. El fútbol de calidad hay que pagarlo a precio de bien de lujo.

  • GRADAS DE ANIMACIÓN COMO VÍAS PARA FRECUENTAR EL ESTADIO

Para acudir al coliseo blanco, los más fieles buscan opciones viables que no comprometan directamente sus nóminas a través de peñas y gradas de animación. Pedro Enrique Jiménez, miembro de la grada blanca del Real Madrid, nos cuenta en primera persona cómo compatibilizar el hobby de acudir al estadio habitualmente con un gasto no excesivo. «Cuando se aproxima la fecha del partido solicitamos entradas de precio reducido porque lo que hacemos por el club es animar; por así decirlo, nos “pagan” por animar. El precio suele ser de 10-15 euros por entrada y en un partido grande como El Clásico, unos 30», afirma.

Fondo sur del Estadio Santiago Bernabéu.

La grada de animación del Real Madrid es una solución para lo más fieles. / Libertad Digital

Respecto a cómo pasar a formar parte de una grada de animación de este tipo para asistir regularmente al estadio sin comprometer tus ahorros, nuestro protagonista comenta que «es un grupo limitado en el que no puede entrar cualquiera, por lo que necesitas referencias». Del mismo modo, corroboró el hecho de que actualmente se le falta al respeto al aficionado: «Algo tan simple como ir un sábado a ver un partido te puede salir caro; unos 70 euros la entrada», afirma con resignación.

Esta es solo una de las millones de voces que consideran que el sistema actual no respeta al aficionado. Los precios desorbitados en los principales estadios de nuestro país impiden a miles de familias acudir un domingo a ver a su equipo en directo para no comprometer su situación económica. Las gradas de animación son una vía para frecuentar los estadios de Primera División sin que sea un gasto desproporcionado, pero esto no evita que el fútbol en vivo en nuestro país esté a la altura de un bien de lujo.

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One Comment

  1. Nos hemos quedado perplejas con este reportaje! Es indignante que tengamos la mejor liga y una de las más caras, cosas como esta hacen que España siempre vaya a la cola de cultura y de otras materias importantes para la economía de un país.

    Muy buen artículo! Gracias por acercarnos un poco más a los entresijos y tejemanejes de los clubes de fútbol!

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