True Crime: entre el entretenimiento y la reflexión social

Dentro de la perturbadora mente de un asesino en serie/ Cultura Joven
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El auge del True Crime en la era del podcasting ha revolucionado la narración de crímenes reales, combinando entretenimiento y análisis social
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La ética y los retos del True Crime en equilibrar la fascinación por los crímenes con el respeto hacia las víctimas y la responsabilidad social
El True Crime no es un fenómeno nuevo. Desde la aparición de las crónicas criminales en prensa escrita durante el siglo XIX hasta los documentales de televisión de finales del siglo XX, este género siempre ha fascinado al público. Sin embargo, en la última década, los podcasts han revolucionado la forma de contar estas historias, transformando casos policiales en experiencias narrativas inmersivas que combinan investigación, análisis y entretenimiento. Hoy en día, el True Crime domina el ámbito del audio digital, atrayendo a millones de oyentes en todo el mundo. Pero ¿qué ha llevado a esta explosión de popularidad y cuáles son las implicaciones éticas y sociales de este fenómeno?
“Serial” y el ascenso del True Crime en formato podcast
Aunque las narrativas de crímenes reales han existido en diversos formatos durante décadas, el lanzamiento de “Serial” en 2014 marcó un antes y un después para el género. Este podcast, creado por Sarah Koenig y producido por “This American Life”, narró en su primera temporada la controvertida condena de Adnan Syed por el asesinato de Hae Min Lee en 1999. Con más de 300 millones de descargas, “Serial” no solo atrajo la atención del público general, sino que también influyó directamente en el sistema judicial: en 2022, tras años de presión mediática y revisión legal, Syed fue liberado después de que se desestimaran las pruebas en su contra.

Serial, el inicio de los podcast de true crime/ WNYC Studio
El éxito de “Serial” demostró que el formato podcast era ideal para el True Crime. A diferencia de la televisión o el cine, los podcasts permiten narrativas extensas y detalladas que se desarrollan a lo largo de múltiples episodios. Este formato es flexible para el consumidor, ya que puede escucharse en cualquier momento: mientras se conduce, se realiza ejercicio o incluso durante tareas domésticas. Además, el medio crea una conexión íntima entre el narrador y el oyente, potenciada por la voz humana y la falta de elementos visuales que puedan distraer la atención.
¿Por qué nos atraen los crímenes reales?
El interés por los crímenes reales tiene raíces profundas en la psicología humana. Según expertos, la atracción hacia estas historias surge de nuestra necesidad de entender lo desconocido y lo peligroso. Saber cómo y por qué ocurren ciertos crímenes nos ayuda a sentirnos más preparados y seguros en un mundo incierto. Además, las narrativas de True Crime suelen estructurarse como un misterio que invita al oyente a participar activamente en la resolución del caso, lo que genera un sentido de logro y satisfacción al descubrir la verdad.
Desde una perspectiva cultural, los crímenes reales también actúan como espejos de la sociedad. Nos permiten explorar temas como la desigualdad, la injusticia y los prejuicios sociales a través de casos concretos. Por ejemplo, el podcast “Criminal”, creado por Phoebe Judge, aborda historias de crímenes menos convencionales que exploran las complejidades del comportamiento humano, desde pequeños delitos hasta grandes injusticias sistémicas.

Phoebe Judge creadora del podcast Criminal,s/ Shedoesthecity
Sin embargo, no todo es análisis profundo. Parte de la popularidad del True Crime también radica en el morbo. Algunos oyentes buscan detalles macabros y sensacionalistas que les proporcionen un tipo de entretenimiento similar al que ofrecen las películas de terror. Este enfoque ha sido criticado por perpetuar estereotipos y deshumanizar a las víctimas, reduciéndolas a simples elementos narrativos.
Javier Cabo dirige uno de los podcasts de True Crime más escuchados de España, “A través de la niebla”. Respecto a este tema, el escritor y locutor apunta: “Ese morbo viene muchas veces desde los propios medios de comunicación “clásicos”. Creo que el consumidor medio de podcasts de true crime difiere del consumidor de ese otro tipo de programas. Sabe que en un podcast de su confianza va a encontrar un contenido adecuado, de su interés, no una mesa redonda de tertulianos que parecen saber de todo, y que pueden opinar desde política nacional, a la casa nueva de la Pantoja, deportes, y, si toca el día, algún crimen”.
Humanizando a las víctimas
Uno de los principales retos del True Crime es equilibrar el interés en los casos con el respeto por las víctimas y sus familias. En muchos programas, la atención se centra casi exclusivamente en los perpetradores: sus personalidades, motivos y modus operandi. Esto no solo puede glorificar a los criminales, sino que también invisibiliza a quienes sufrieron sus acciones.
Afortunadamente, algunos creadores están trabajando para cambiar esta dinámica. Por ejemplo, el podcast español “Por qué matamos”, de Carles Porta, dedica tiempo a explorar las vidas de las víctimas, sus sueños y las circunstancias que las llevaron a cruzarse con sus agresores. Este enfoque no solo humaniza a las víctimas, sino que también ayuda a los oyentes a comprender el impacto real de los crímenes en las comunidades.

¿Por que matamos?, un podcast de Carles Porta/ Audible.es
El periodista especializado en criminología, Francisco Pérez Caballero, detalla como trata este aspecto en su podcast “El señor de los crímenes”: “Las víctimas tienen que ser el centro de todo lo que tiene que ver con el delito. Actualmente no es así. Te habrás dado cuenta de que cuando se comete un crimen, muchos corren a socorrer al asesino y se olvidan de las víctimas. Se aplica con dureza eso del muerto al hoyo y el vivo al bollo. Lo vemos con claridad en los crímenes cometidos por menores. No se quiere aceptar que el mal no tiene sexo, no tiene procedencia y no tiene edad. Ahora, los periodistas no podemos tampoco perder de vista que servimos a un bien mayor. La sociedad necesita saber qué ocurre. Por eso, debemos contar las cosas. Te lo digo porque una cuestión importante es: ¿podemos hablar de un suceso si la víctima no quiere que se cuente? La respuesta es que, si tiene interés social, por supuesto”.

Las víctimas de Jeffrey Dahmer: 18 historias de terror/ La nación
Además, la perspectiva de género ha cobrado fuerza en los últimos años. Podcasts como “Crime Junkie” y “Morbid” han comenzado a analizar cómo el patriarcado y los estereotipos de género influyen tanto en la comisión de los crímenes como en la forma en que son reportados por los medios. Este cambio de enfoque es esencial para cuestionar narrativas tradicionales que perpetúan la revictimización.
El impacto del True Crime en la sociedad y la justicia
El género del True Crime tiene el potencial de generar un impacto positivo en la sociedad, especialmente cuando se utiliza como herramienta para visibilizar injusticias y promover cambios. Casos como el de Adnan Syed, mencionado anteriormente, o el de Curtis Flowers, cuya condena fue anulada tras ser analizada en el podcast “In the Dark”, demuestran cómo las plataformas mediáticas pueden influir en el sistema judicial.
En otros casos, los podcasts han ayudado a resolver crímenes no resueltos. Un ejemplo destacado es “The Murder Squad”, presentado por el periodista Billy Jensen y el investigador Paul Holes. Este programa utiliza la colaboración entre oyentes y expertos para generar nuevas pistas en casos abiertos, mostrando cómo el True Crime puede ser más que entretenimiento. Este impacto se ve también en el uso de redes sociales como plataformas para difundir información, reunir pistas y generar presión social.
Sin embargo, este poder también conlleva riesgos. La obsesión de algunos oyentes con los detalles macabros ha llevado al acoso de sospechosos y familiares de víctimas. Además, la proliferación de contenido de baja calidad ha provocado que algunos casos se trivialicen, convirtiéndose en simples productos de consumo masivo.

The Murder Squad un podcast de Jensen & Holes/ Nerds&Beyond
Un futuro ético para el True Crime
A medida que el True Crime continúa evolucionando, es esencial que sus creadores asuman una responsabilidad ética en la forma en que abordan los casos. Esto incluye investigar de manera rigurosa, evitar la glorificación de los perpetradores y garantizar que las historias se cuenten con respeto hacia las víctimas y sus familias.
Respecto a la responsabilidad ética que le concierne a comunicadores como Javier Cobo, el escritor comenta: “Siempre intento describir el caso desde un punto de vista imparcial, aunque sea muy difícil, y no caer en sensacionalismos para buscar el clickbait, que es algo que veo muchísimo, sobre todo en plataformas como YouTube o TikTok, donde los títulos de los vídeos muchísimas veces son salvajes.”
Además, el género debe esforzarse por ser más inclusivo. Durante mucho tiempo, los casos destacados en el True Crime han estado dominados por narrativas de víctimas blancas de clase media, dejando de lado las historias de comunidades marginadas. Podcasts como “Truth Be Told” están trabajando para cambiar esto, explorando casos desde perspectivas diversas que amplían nuestra comprensión de la justicia.

Los mayores asesinos en serie de la historia/ Sanchez Tostado
Finalmente, los oyentes también tienen un papel que desempeñar. Es importante consumir estos contenidos de manera crítica, cuestionando las narrativas presentadas y reflexionando sobre el impacto que pueden tener en la sociedad. El True Crime puede ser una herramienta poderosa para la reflexión y el cambio social, pero solo si se aborda con cuidado y responsabilidad.
El auge de los podcasts de True Crime refleja un interés creciente por historias reales que van más allá del simple entretenimiento. Estos relatos nos permiten explorar los rincones más oscuros de la naturaleza humana, al tiempo que nos invitan a cuestionar los sistemas de justicia y los valores sociales. Sin embargo, para que el género continúe prosperando de manera responsable, es esencial que tanto los creadores como los oyentes adopten un enfoque ético y reflexivo. Solo así el True Crime podrá alcanzar su verdadero potencial como herramienta para la empatía, la educación y el cambio social.