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Las dos caras de la okupación

 

 

David, es un estudiante de 23 años que pasó una temporada en el “Johnny” y quiere aportar algunas de sus vivencias para hacernos entender un poco mejor lo que es vivir en una casa okupa y como se vive un desalojo.

 

  • ¿Cuánto ha durado tu estancia como okupa?

 

Fueron más o menos 10 meses.

 

  • ¿Te interesaste por el movimiento okupa antes de serlo?

 

Antes de ser okupa no, pero cuando ya vivía allí tenía un libro que se llama “El manual de okupación” y me enseñó que muchas cosas que se tachaban de ilegales no lo eran, aunque tampoco me interesaba mucho.

 

  • ¿Cuántas personas había?

 

Empezamos siendo unos 100 y terminamos siendo más de 500.

 

  • ¿Cómo era la vida allí?¿Se tienen servicios básicos como luz y agua?

 

Era una vida normal, la única diferencia era que compartías vivienda con más gente pero al final era como estar en un edificio de alquiler con el plus de tener actividades socio-culturales. Nosotros si contabamos con luz y agua porque estaba “pinchado”, si no haces eso obviamente te lo cortan al día siguiente, pero en las okupas siempre se hace eso. Por eso siendo okupa se tiene agua caliente, luz y todo lo necesario para vivir en buenas condiciones.

 

  • ¿Vivías con la preocupación de poder sufrir un desalojo?

 

Eso a todas horas. Unos meses antes de que me fuera yo, era tal la preocupación que hacía hasta bromas. Una vez casi me busco un lío porque se me ocurrió hacer una broma a las 4 de la mañana de salir al pasillo con la maleta y gritar ¡desalojo, desalojo!, la situación estaba tan caldeada que la gente ya no aceptaba ningún tipo de comentario. El miedo a ser desalojado se vive durante toda la estancia, puede pasar en cualquier momento.

 

  • ¿Solo se okupa por necesidad o hay gente que lo contempla como un modo de vida?

 

De las dos formas, por necesidad, como modo de vida, a veces que la gente prefiere vivir así y ya está, no hay que darle más vueltas. Hay gente que a lo mejor viene de buena familia y aún así vive de okupa porque les gusta el movimiento okupa y su forma de vivir, que no es mejor ni peor que otra, sino distinta, al margen de la sociedad.

 

  • ¿Dónde terminó la gente que vivía allí?

 

Unas personas okuparon otros lugares, a otros se los lleva la policía y conozco algunos que ahora viven debajo de los arcos que están en el mismo barrio.

 

Conviviendo con okupas

Nos trasladamos hasta el madrileño barrio de Carabanchel para contaros un caso concreto que ejemplifica cómo es vivir puerta con puerta con una casa okupada.

Fachada casa okupa Calle José Garrido (Carabanchel)

Fachada casa okupa Calle José Garrido (Carabanchel)

En la pequeña calle José Garrido se encuentra una casa okupa que tiene extenuados a sus vecinos. Como nos contaban algunos de ellos, estos okupas llevan ya en ese edificio casi cinco años, un día se colaron unos cuantos en esta propiedad abandonado trepando por los balcones y desde entonces nadie ha sido capaz de echarlos. Nada parece señalar que se vayan a marchar próximamente ya que cada vez vienen más, otros se van y están cambiando constantemente de inquilinos.

Los okupas llegaron a estas viviendas muy bien informados. Según nos ha contado un vecino que habló con ellos (ya que a nosotros no nos quisieron responder a ninguna pregunta) fueron al registro de la propiedad para informarse sobre esta. Allí descubrieron que primero pertenecía a una constructora que quebró y con ella se hizo un banco que también quebró, por lo que nadie puede reclamar esas viviendas.

La opinión de la mayoría de vecinos es que es una pena que los pisos estén vacíos, pero que no les parece bien que se metan para destrozarlo todo, porque han roto puertas, ventanas, mobiliario, etcétera.

Hay muchos que están en contra de cualquier tipo de okupación, pero incluso los que lo veían con mejores ojos han visto cómo estas personas se han transformado en indeseables para todo el vecindario. Nos cuentan que son muy ruidosos, que todas las noches tienen la música a un volumen excesivo hasta altas horas de la noche o se pelean a grito pelado y molestan al resto de vecinos. Se ha convertido en una situación insoportable y, prácticamente cada semana, deben avisar a la policía para que les dé un toque de atención con respecto al ruido. Además, también se quejan del mal olor que emana de su portal y de lo sucia que está la calle desde su llegada, ya que dejan la basura tirada en la acera y no recogen las heces de sus perros.

Otros vecinos también protestan porque esta casa okupa se ha convertido en un conocido centro de venta de droga en el barrio y a cualquier hora puedes ver a gente de todo tipo entrando para “pillar”. Esto preocupa a familias con niños puesto que hay un colegio justo enfrente. La presencia de drogas es clara porque, como nos cuenta un vecino, es habitual que los okupas llamen al SAMUR cuando alguno sufre una sobredosis. También aseguran haber visto a uno con una katana. No es un ambiente adecuado para los menores.

Pero el hecho más desagradable fue hace unos meses cuando uno de los okupas se suicidó saltando desde lo más alto del edificio.

Opiniones e historias hay muchas, pero lo único seguro es que aún van a tener que convivir con ellos durante un largo periodo. Esta es sólo una de las tantísimas viviendas okupadas que hay en Carabanchel.

 

¿Problema o necesidad?

El movimiento okupa es un movimiento social que toma terrenos desocupados y viviendas vacías temporal o permanentemente, con el fin de utilizarlos como vivienda, guarida, tierras de cultivo, lugar de reunión o centros con fines sociales, políticos y culturales, entre otros.

El principal motivo es denunciar y al mismo tiempo responder a las dificultades económicas que los activistas consideran que existen para hacer efectivo, a costa del derecho a la propiedad privada, el derecho a la vivienda. Pero como hemos visto, otro de los motivos que predomina, es el de jóvenes de familias pudientes que se revelan contra el hogar buscando la independencia y deciden okupar casas.

En Madrid concretamente, la mayor problemática la presentan los distritos del sur: Usera, Puente de Vallecas, Carabanchel y Villa de Vallecas.

Mapa de okupación en Madrid. Imagen de ABC Madrid del 29/10/2017

Mapa de okupación en Madrid. Imagen de ABC Madrid del 29/10/2017

El movimiento okupa agrupa gran variedad de ideologías que suelen justificar sus acciones como un gesto de protesta política y social contra la especulación y para defender el derecho a la vivienda frente a las dificultades económicas o sociales. Además, suele defender el aprovechamiento de solares, inmuebles y espacios abandonados y su uso público como centros sociales o culturales.

La legislación relativa a okupación de espacios varía mucho en los diferentes países, en la mayoría los propietarios legales del bien inmueble, cuyos bienes resultan usurpados, pueden denunciarlo como un delito ordinario; mientras que existen países donde puede haber una legislación que tolere condicionalmente la okupación, o donde existen concesiones temporales por parte de los propietarios a cambio del mantenimiento o alquiler del inmueble. En Holanda, por ejemplo, sólo recientemente se ha propuesto castigar esta práctica.

Mapa de okupación en Carabanchel

 

 

El EKO, Una okupación diferente

Cerca de la calle José Garrido, a 5 minutos andando nos encontramos con otro edificio okupado, mucho más grande que el anterior.

El EKO es un espacio sociocultural liberado autogestionado. Los organizadores nos cuentan que llevan desde 2011 en este edificio, un antiguo economato, que incluso tenía fecha de demolición.

Casa okupa El EKO (Carabanchel)

Casa okupa El EKO (Carabanchel)

Este edificio ocupado es un ejemplo opuesto al de la calle José Garrido. En este caso, en su interior, se realizan asambleas vecinales, conciertos, obras de teatro y talleres de baile, taichi o escritura entre otros. Además de todas estas actividades culturales, el EKO, realiza una importante labor social, recogiendo comida y ropa que posteriormente se reparte entre los vecinos más necesitados del barrio.

Cuenta con su propia página web, eslaeko.net,  donde nos cuentan su historia, sus principios y su agenda de talleres, conciertos y actividades.

Un vecino del barrio llegó a emocionarse cuando hablaba de ellos y de la labor que hacen con las familias desahuciadas, en especial aquellas con niños pequeños, que desesperadas acuden a ellos en busca de ayuda o consejo. El EKO y la asamblea de vivienda que se reúne allí intentan dar una salida a estas familias sin hogar.

Tuvimos la oportunidad de hablar con un vecino del barrio que asistió a un curso de baile en el EKO. Nos contó que el EKO cuenta un gran abanico de actividades culturales y que no tiene ninguna duda de que repetirá en cuanto pueda.

En cuanto a la convivencia con los vecinos, la gran mayoría reconocen que es buena, incluso aquellos que no están de acuerdo con la okupación. Aunque es cierto que alguna ocasión han tenido que llamar a la policía por exceso de ruido.

Preguntados por este asunto los organizadores, nos confiesan que en alguna ocasión ha habido algún problema, debido al ruido provocado por los conciertos que se llevan a cabo en su interior, aunque recalcan que en 6 años únicamente ha venido la policia en 3 ocasiones.

De San Juan evangelista a “Johnny”

El Colegio Mayor Universitario San Juan Evangelista, centro de cultura del país desde finales del franquismo, contempló actuaciones como la de Camarón y Paco de Lucía y fue usado como escenario por Almodóvar ya que era visto como un símbolo de rebeldía de la época. Fue cerrado en junio de 2014 y poco después empezó a ser okupado por cientos de personas que fueron a parar al “Johnny”.

Ante todo estos okupas se definían como apolíticos, no querían identificarse con ningún otro colectivo y su intención era no hacer un gueto y no dar la típica imagen de okupas sucios o punkis, sino una plataforma que se mueve por el sentido común y no quiere altercados ni trapicheos.

Durante el tiempo que duró este centro, quienes lo integraban decían no tener problemas con la policía sino que contaban con la aprobación y la colaboración de estos. Se realizaban talleres y actividades, además de labores de mantenimiento. Contaban con talleres de artes marciales, malabares, inglés… hasta tenían peluquería. Todo esto estaba gestionado por ellos mismos, incluso la distribución por plantas, que son 6, y cada una cuenta con sus normas de convivencia.

Eran un gran número de personas los que buscaban el mantenimiento del espacio por su gran interés cultural, pretendían cuidar el espacio y respetar al vecindario para así no sufrir desalojos. Pero no todos los okupas tienen las ideas tan claras y hay muchos que todavía están pasando por épocas de la vida en la que no se piensa con claridad, es por esto que se defendían de las fiestas no oficiales en lugares y días no apropiados.

Las quejas no tardaron en llegar por parte de quienes vivían en los alrededores, además se les acusó de varios robos  y trapicheos que inquietaban a todos.

 

Okupa tu también

La práctica de la okupación tiene enfoques muy distintos y son las personas que la llevan a cabo las que determinan su sentido. Bajo el lema “ocupa tu también” se ha creado una organización que te ayuda a conocer todo lo que necesitas sobre las leyes que existen sobre esto, cómo hacerlo, dónde, quién te puede ayudar…

Cabecera página web okupatutambien.net

Cabecera página web okupatutambien.net

 

Su función, como ellos mismos dicen es “pretendemos difundir la okupación como herramienta revolucionaria, que permita a las personas proporcionarse, por sus propios medios, un lugar digno donde vivir y desarrollar proyectos que partan de la autogestión, encaminados hacia la construcción de una sociedad más horizontal”

Ellos nos cuentan como la principal razón de que naciese la okupación en España ha sido el boom económico en el estado español donde la vivienda se convirtió en una mercancía con la que obtener grandes ganancias. Sólo había que invertir el dinero acumulado y sentarse a esperar a que los precios siguieran aumentando como hasta entonces. Pero, ¿quién en su sano juicio iba a pagar esos precios por una vivienda? Posiblemente nadie. Ante esta situación, fue la acción colectiva de miles personas desconocidas pero solidarias entre sí, la que permitió que cientos de desahucios se paralizarán en todo el Estado.

En este contexto, la okupación en Madrid, tanto de viviendas como de centros sociales, se ha disparado, llegando a niveles sin precedentes.

 

Manual de ocupación

El manual cuesta dos euros y te cuenta paso a paso que hay que tener en cuenta y de qué modo, para poder okupar una casa. Lo primero, tener apoyo. Para esto han creado el lema “tú solo no puedes, con amigos sí”. Es muy importante contar con gente afín a tí que tenga tus mismos objetivos. Después es importante el barrio. Hay barrios más afines a este modelo de vida y que por lo tanto te vayan a mostrar mas apoyo. En tercer lugar llega la busqueda de una casa que se adapte a nuestras necesidades. Aquí esta bien consultar a alguien que conozca la zona y les pueda orientar.

 

Portada del libro "Manual de okupación"

Portada del libro “Manual de okupación”

Una vez que ya hemos cubierto todo esto, es importante tener información. Para ello nos ofrecen una serie de direcciones que debemos consultar antes de okupar una casa; Dirección General de Catastro, Registro de la propiedad, Webs de información sobre la propiedad, etc.

Al final, con todo esto ya claro, solo queda okupar la casa. Para ello el manual también nos indica qué hay que tener en cuenta (cómo va a ser la entrada, por donde entrar, el material para la entrada…) y qué debemos hacer una vez dentro.

Los consejos finales de cómo okupar una casa, son sobre la policía. Qué hacer cuando ellos entren a desalojar a los okupas. Mas abajo también dan información sobre la posible defensa jurídica; con qué se van a poder encontrar y cómo hacerle frente.

Lo que viene luego ya es una ayuda bastante detallada de cómo vivir en una casa okupa. Como instalar el agua, el polimetro, las instalaciones de luz… y cómo ir haciendo frente a las diferentes dificultades que puedan ir surgiendo.

 

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3 Comments

  1. Muy buen artículo, a favor de la okupación por necesidad en viviendas desocupadas cuando no exista otra opción, siempre y cuando se respete a las personas de sus alrededores como cualquier otro vecino.

  2. Buen trabajo chicos

  3. Me encanta que se fomente el tejido asociativo mediante espacios socioculturales como el EKO. Es fundamental este tipo de acciones en barrios como Carabanchel donde prima la diversidad y la multiculturalidad. Es vital crear una red de apoyo comunitaria que permita prestar ayuda entre sí y que fomente el desarrollo de la misma, así como el de los miembros que la forman. Esto es imprescindible para evitar la exclusión social.
    Me encantaría que este tipo de movimientos pudiese tener más relación con movimientos de ayuda formal como pueden ser los Servicios Sociales, creo que sería bueno romper ciertas barreras entre ambos tipos de ayuda ya que el objetivo es el mismo, apoyar a los individuos de una comundiad, asegurar sus derechos, darles voz y luchar porque puedan tener una vida digna. De esta manera se crearía una ayuda mucho más sólida.
    Es genial ver centros que apoyan el feminismo, la igualdad, el rechazo al racismo y la convivencia de todos los miembros de una sociedad por muy diversos que sean.
    Por otro lado, estoy de acuerdo con que el debate no es si okupar es bueno o malo, si no qué se hace cuando okupas. En mi opinión si es por subsistir o devolver algo a la comunidad, me parece perfecto. De nada sirven las propiedades tapiadas mientras la gente muere en la calle.
    Genial reportaje. Hagan más.

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