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periodismo universitario en internet

Jóvenes y apuestas online: una adicción silenciosa

 

ocasiones menores, apuestan desde sus móviles a través de la red.

Joven apostando de manera online. Foto extraída de RTVE.

  • La popularidad de las apuestas deportivas entre los jóvenes está creciendo en los últimos años: el 20% entre 14 y 18 años afirma haber jugado en el último año

  • Los jugadores no son conscientes de los riesgos que tiene la adicción a este tipo de prácticas que se están normalizando

El juego online y las apuestas deportivas son una de las mayores amenazas para los jóvenes en nuestro tiempo. Combinan la accesibilidad de internet con la emoción del riesgo, lo que puede generar adicción, endeudamiento y problemas emocionales y mentales. Cada vez más adolescentes y adultos jóvenes se ven atraídos por la posibilidad de ganar dinero fácil, sin ser plenamente conscientes de las consecuencias que puede tener esta práctica en su salud mental, sus relaciones personales y su estabilidad económica.

En los últimos años, es habitual que las casas de apuestas busquen llegar a este nuevo público joven. Publicidad mediante influencers en redes sociales, bonos de bienvenida… La adicción no aparece hasta que pasa un tiempo desde que se inicia en esta práctica. Al comienzo, los jugadores suelen tener conocimiento del deporte, lo que les impide ver que se trata de una actividad de riesgo. Sin embargo, una vez se supera el umbral de la adicción, la ansiedad, síndrome de abstinencia y los estados de ánimo negativos entre otras cosas, llegan a nublar el resto de ámbitos de sus vidas por completo.

El bajón en el rendimiento académico o profesional es una repercusión muy habitual. También la dificultad para relacionarse con las personas a su alrededor, por solamente importarles lo que está relacionado con el juego, y pensar nada más, en ello, creando situaciones muy complicadas cuando se pierde. Y en fases muy avanzadas, cuando ocurre un endeudamiento, y los adictos al juego se ven en necesidad de encontrar más dinero con el que apostar, sea cual sea el método de obtención de este. No obstante, existe la luz al final del túnel. Aproximadamente el 70% de estos individuos logran superar esta situación, especialmente gracias al apoyo de familiares y amigos cercanos, además de profesionales, que en un periodo de entre 6 y 18 meses de media de seguimiento intensivo, logran que los pacientes salgan adelante.

 

Un perfil cada vez más joven

Según el Estudio de Prevalencia del Juego, elaborado por la Dirección General de Ordenación del Juego del Ministerio de Consumo y que se centra en la población general en España entre 2022 y 2023, afirma que los jóvenes entre 18 y 25 años son el segmento más proclive a padecer un trastorno del juego. Además, el informe también demuestra que el perfil de jugador en España es cada vez más joven (un 22% es menor de 25 años) y, aunque la entrada a esta práctica sea mayoritariamente de manera presencial, la modalidad online está creciendo en popularidad. En esta, los riesgos aumentan exponencialmente, siendo los jóvenes más vulnerables y quedando más expuestos a un posible trastorno de juegos de azar.

Teléfono móvil apostando de forma online. Foto extraída de SOM Salud Mental 360.

La “familiaridad y cercanía” con esta modalidad de juego es lo que lo hace tan atractivo y peligroso. Todos estamos habituados a crecer con el deporte en casa, ya sea fútbol, baloncesto, tenis… Además de ello, es muy común seguir estas disciplinas y/o practicarlas, lo que nos permite desarrollar un conocimiento acumulado sobre estas materias a lo largo de los años. Esto desemboca en un tipo de apuestas, en las que las habilidades de los apostadores influyen en el resultado, no es una cuestión de puro azar.

La posibilidad de jugar en línea, permite a los jugadores apostar desde cualquier lugar las 24 horas del día. Además la infinidad de competiciones deportivas, las ofertas realizadas por las casas de apuestas y las interfaces de las apps contribuyen a una situación de riesgo en la que es muy fácil quedar enganchado. 

 

Riesgos implícitos en las apuestas

El juego online incrementa el nivel de exposición y alcance a nivel poblacional. Las casas de apuestas han logrado que puedas apostar desde casa y, por ende, llegar a más personas. Y esto presenta una serie de riesgos a nivel psicológico, económico y social

Un Estudio de la Comisión The Lancet estima que las apuestas por internet generan una tasa mucho más alta de trastornos que el juego presencial. El juego y la salud muestran ciertos paralelismos en el sentido en que, cuando el primero no va bien, el segundo tampoco; los problemas de juego se asocian con depresión, ansiedad y riesgo suicida. Este deterioro de la salud comienza por signos más pequeños como la pérdida de sueño, el estrés crónico, la culpa o la baja autoestima, que acaban transformándose en problemas de salud mental mucho más serios. 

Además estos patrones de vulnerabilidad aumentan en el caso de la población joven. Según The Lancet, el 26,4 % de los adolescentes que juegan al casino online y el 16,3 % de los que hacen apuestas deportivas han sufrido trastornos.

Los problemas de salud vienen directamente marcados por las pérdidas de dinero. Un informe australiano publicado en The Guardian calculaba que las pérdidas de jugadores australianos superan los 1.600 $ de media al año. La pérdida progresiva de dinero puede terminar en deudas, impagos, quiebras… En definitiva, insolvencia; además de problemas a nivel laboral, como el absentismo. Según datos de la Dirección General de Ordenación del Juego, el 80% de los 1,3 millones de personas que apuesta online en España, pierde. Y solo el 0,81% genera más de 3.000 € al año. Los datos arrojan un dato interesante: incluso entre la gente que gana, la mayoría gana poco

Los jóvenes, en ocasiones menores, apuestan desde sus móviles a través de la red.

Foto de un joven que ha perdido dinero online. Foto extraída de Diario Núcleo.

Y no menos importantes son los costes sociales. No solo sufre el que pierde, sino los que lo rodean, que pueden sufrir también ese estrés financiero y problemas de salud mental, algo parecido a lo que sucede con los fumadores pasivos. Los problemas con el juego causan rupturas y conflictos en la convivencia, ya que termina habiendo personas afectadas por el juego de otros.

Esto sucede cada vez más y en gente más joven. Los patrocinios, la publicidad en TV e internet exponen a jóvenes de todas las edades, que normalizan esta clase de actividades.

 

Iniciativas de instituciones

El auge del juego en general ha activado todas las alarmas y, desde 2018, el denominado trastorno por juego está reconocido por la OMS como una adicción, lo que supone un comienzo para agilizar su diagnóstico.

En España, el Ministerio de Sanidad y la Dirección General de Ordenación del Juego trabajan conjuntamente en el ejercicio de atención psicológica por teléfono y en centros especializados. Uno de los servicios que ofrece el DGOJ es el Registro de Autoprohibición al Juego (RGIAJ), una forma de que los usuarios con adicción puedan autoprohibirse la entrada a sitios web de azar. 

Por otro lado está la Federación Española de Jugadores de Azar Rehabilitados (FEJAR), que ofrecen terapias grupales y charlas escolares de prevención, que tratan de cortar el problema de raíz.

 

Entrevista a Rocío Vargas, psicóloga especialista en adicciones

Rocío Vargas es una psicóloga especialista en adicciones con quien hemos podido concertar una entrevista para profundizar más sobre este tema. En su experiencia, esta es una realidad que en España está creciendo cada vez más en jóvenes. Es algo muy normalizado en este grupo de edad, que se ve como una actividad recreativa y de gran accesibilidad. Las casas de apuestas también han incrementado su visibilidad gracias a la publicidad y a acciones con influencers, que muestran el juego como una oportunidad de obtener ganancias fácilmente y de manera inmediata en muchas ocasiones. 

La clave, insiste Rocío, es trabajar para prevenir que los jóvenes puedan introducirse a este tipo de conductas. Aquí el papel de familiares y personas cercanas puede ser crucial para detectar estos comportamientos lo antes posible. Cambios en la forma de relacionarse, bajones de rendimiento escolares o profesionales o simplemente malos estados de ánimo de manera continuada, pueden ser grandes señales de que existe un problema. Las consecuencias, como indica la profesional, son muy visibles y pueden conducir incluso a un endeudamiento

Rocío es tajante con respecto a la necesidad de ayuda profesional para jóvenes que se encuentran inmersos en este mundo. También acerca de la necesidad de educación desde edades tempranas sobre las apuestas y el juego. La prevención es un factor esencial a la hora de evitar que los jóvenes puedan verse afectados por este tipo de prácticas tan dañinas y a la vez tan habituales en nuestro tiempo. 

 

Testimonio real de un exadicto al juego

Para este reportaje contamos con un testimonio de primera mano. Como este, la sociedad cuenta con muchos adictos y exadictos al juego. “Se empieza apostando uno o dos euros a apuestas que parecen fáciles. El dinero entra fácil y se va igual de rápido“, explica el joven. En la entrevista deja claro que el dinero “fácil” no existe y que ese dinero desaparece. “Me di cuenta de que estaba en un problema cuando empecé a apostar cantidades grandes de dinero pensando que ganaría más”. Algunos se dan cuenta a tiempo, otros pierden todo lo que tienen sin darse cuenta. A menudo los jóvenes piensan que estos problemas no existen  que nunca llegarán a apostar dichas cantidades, pero con el paso del tiempo terminan adictos al juego.

 

Esto termina afectando al ámbito personal. Familiares y amigos a menudo se pueden ver afectados por la situación de un joven en riesgo. “Sientes agobio por recuperar el dinero y y esto te priva de muchos planes con tus amigos”. En su caso el momento que le hizo darse cuenta de su situación fue el momento en el que pidió un cheque a una entidad bancaria, ahí expresa su tristeza, “Fue mi momento más difícil. Cuando tienes la soga en el cuello y pides dinero a tus familiares o al banco para apostarlo sabes que estás en una situación delicada”.

“Tuve que contar la verdad a mi familia y recurrir a ayuda psicológica. A los jóvenes les diría que tengan cuidado. Que el dinero fácil se va muy rápido, y lo que parece un pasatiempo se puede convertir en un problema muy serio. No hay apuestas fáciles”, concluye el joven.

 

Situación actual en España

Con el gran avance de la tecnología, en los últimos años ha cambiado la manera en la que los jóvenes acceden al juego. Los casinos y las casas de apuestas siguen existiendo pero además ahora existen las redes sociales, móviles o videojuegos, accediendo al juego, en ocasiones, antes de la mayoría de edad. Cuando la media de edad a la que prueban este tipo de mecánicas es tan joven, este tipo de juegos se normaliza entre los más jóvenes. 

Ante la presencia constante de forma directa e indirecta de las apuestas online, España ha reforzado la publicidad sobre este tipo de juegos. Mediante el Real Decreto 958/2020 se prohíben los anuncios dirigidos a menores. A su vez ciertas maneras de persuasión que utilizaban estos anuncios. El Real Decreto 176/2023 obliga a los operadores de estos lugares a establecer detectores de riesgo, enlaces sobre información de juego seguro o protocolos de atención para jugadores en riesgo. Según el Ministerio de Derechos Sociales el número de jugadores jóvenes ha aumentado a la vez que crece la inversión en marketing digital. 

 

Cifras y datos clave

Los datos ofrecidos por el Ministerio de Derechos Sociales revelan que los jugadores online en España en 2024 se incrementó hasta alcanzar los 2 millones de jugadores activos online. Esto se resume en un aumento del 21,6% respecto al año anterior. Además un estudio llevado a cabo por el mismo Ministerio, ofreció datos sobre el gasto medio de los jugadores, que alcanzaba los 700 euros por jugador. Esto está ligado a que el 70% de los jugadores terminaron perdiendo dinero. 

Una tabla sobre el riesgo de los trastornos en el juego.

Tabla sobre el riesgo de los trastornos en el juego. Imagen extraída del informe sobre adicciones comportamentales y otros trastorno adictictivos 2024.

Entre los 14 y los 18 años, y a través de encuestas llevadas a cabo por el Observatorio Español de las Drogas y las Adicciones (OEDA) y la Enseñanza Secundaria para Personas Adultas a distancia (ESPAD) un 20% de estos jóvenes han apostado dinero en los últimos 12 meses. El informe de OEDA indica que el 51,5% han jugado a videojuegos con apuestas y el 35,2% ha hecho alguna apuesta deportiva. Según estas encuestas, el primer contacto con el juego se produce aproximadamente a los 13,9 años, un dato que preocupa. 

El estudio de prevalencia de 2022-2023 indica que entre la población de 18-25 años, un 2% de los jugadores presentan síntomas de trastorno por juego (SOGS, South Oaks Gambling Screen). Los videojuegos son otra forma en la que las apuestas están involucradas. Transacciones económicas que se pueden llevar a cabo dentro del mismo y donde jugadores menores de edad pueden apostar, abrir cajas o apostar skins de armas a través de la red. Según un informe de 2023 de la OEDA, el 50% de los adolescentes reconocen haberlo hecho.

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