OnlyFans: ¿empoderamiento o nueva forma de explotación?

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Por qué el discurso del “empoderamiento” es clave en la popularidad de OnlyFans
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Cómo los tratantes usan plataformas digitales para acercarse a potenciales víctimas
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El negocio del sexo digital: glamour, dinero y marketing de libertad
Onlyfans se mantuvo en una posición relativa mente minoritaria desde su introducción en el mercado en 2016. Sin embargo, cuando la pandemia de COVID-19 se estalló en todo el mundo, la situación cambió: el confinamiento, la interrupción de numerosas economías y la búsqueda de ingresos alternativos llevaron a millas de individuos a buscar nuevas formas de trabajo, y Onlyfans se convirtió en una de las más reconocidas.
Crecimiento exponencial: cifras que hablan por sí solas
La plataforma ha crecido a un ritmo acelerado. A inicios de 2019, Onlyfans contaba con unas decenas de millas de creadores de activos; Sin embargo, después del brote pandémico, esa cantidad se incrementó exponencialmente. Los datos más recientes muestran que la base de creadores sobrepasa los 4,6 millones y que el número de usuarios registrados, o “fans”, se eleva a más de 377,5 millones .

Inicio de sesión en OnlyFans / Fuente: The Objective
Inicio de sesión en Onlyfans La cantidad de pagos procesados en la plataforma llegó a 7.200 millones de dólares en 2024 , lo que ilustra el gran flujo económico producido.
Ese crecimiento no ha sido únicamente numérico: la plataforma ha logrado establecerse como un agente importante en la economía digital a nivel global.
La narrativa del empoderamiento: libertad, autonomía y control
El discurso de OnlyFans, que promete “empoderamiento” , ha sido uno de los factores más importantes para su éxito. La plataforma brindó a muchos individuos, en particular a las mujeres jóvenes, la oportunidad de obtener ingresos desde casa con cierta libertad, controlar su cuerpo y tener horarios flexibles. Esto era especialmente apropiado en un periodo de incertidumbre laboral o desempleo.
Estudios realizados a creadores que previamente no eran parte de la industria sexual indican que varias de ellas se integraron a Onlyfans motivadas por tres razones fundamentales: el diseño de la plataforma , que posibilita fijar límites con los suscriptores; su creciente aceptación y la necesidad urgente de obtener ganancias cuando otras alternativas laborales habían dejado de existir.
Para muchas personas, Onlyfans representa el poder de decidir qué compartir, cuándo y con quién, sin la intervención de los intermediarios tradicionales del sector del entretenimiento o del sexo. La mezcla de una sensación de autonomía con una promesa concreta de monetización ha sido un poderoso atractivo.
El funcionamiento: suscripciones, contenido exclusivo y presión constante
Onlyfans es, principalmente, una plataforma de suscripción . Los creadores establecen un precio mensual que los usuarios abonan para tener acceso a su contenido exclusivo, el cual normalmente comprende fotos, videos, mensajes privados e interacciones personalizadas. Además, se añaden otras formas de monetización : los pagos por visión (pay-per-view), las “propinas” (propinas) y la venta individual de contenido.
De acuerdo con las cifras oficiales, la plataforma conserva el 20% de los ingresos y devuelve a los creadores alrededor del 80% . Comparado con otras plataformas, esta distribución de beneficios, que es claramente favorable a los que publican, resulta atractiva.

Marketing OnlyFans / Fuente: OnlyFans
No obstante, este modelo también crea una presión inherente : la necesidad de generar contenido de manera continua para conservar a los suscriptores, captar nuevos seguidores y hacer frente a la demanda de “exclusividad”. Ese ritmo puede tornarse en una carga, tanto a nivel físico como emocional, especialmente cuando la monetización depende de ser visible y “renovarse” cada mes.
Además, a pesar de que hay personas que sobresalen con ingresos altos, la repartición es muy desigual. Un pequeño porcentaje de creadores obtiene la mayor parte de las ganancias, mientras que el resto obtiene ingresos modestos.
Marketing aspiracional: cualquiera puede hacerlo
Su marketing aspiracional ha sido otro elemento crucial en la difusión de Onlyfans . No es necesario ser una estrella: la plataforma se muestra accesible para “todo el mundo” . Muchos se han sentido atraídos por esa retórica que busca democratizar, como “obtén ganancias desde casa”, “ten control absoluto sobre tu cuerpo y tus contenidos” o “libertad financiera sin supervisores”, particularmente en situaciones de precariedad económica .
Alimentando una narrativa seductora de pasar de la precariedad a la autonomía, esa promesa de independencia financiera se combina con relaciones mediáticas de éxito, creadoras que afirman ganar millas de dólares mensuales. Sin embargo, como suele suceder con este tipo de historias, está en convivencia con una realidad más complicada, ingresos desiguales, competencia feroz, presión constante e incertidumbre acerca de cuánto se puede ganar verdaderamente.
- Cuando la libertad tiene letra pequeña: explotación digital, violencia y precariedad
La promesa inicial de Onlyfans , libertad, dinero rápido, autonomía absoluta empieza a resquebrajarse cuando nos adentramos en la letra pequeña del negocio . Tras el brillo de perfiles exitosos y titulares millonarios, existe un ecosistema de millas de jóvenes que nunca alcanzan los ingresos mínimos para vivir y que, sin embargo, continúan dentro de la plataforma empujadas por la presión económica, las expectativas irreales o directamente por la necesidad.
Los datos lo demuestran. Según el Informe de 2023 de Médicos del Mundo sobre prostitución y digitalización, más del 80% de las creadoras en plataformas de contenido sexual no alcanzan los 100 dólares mensuales , y la mayoría abandona en menos de seis meses por falta de suscriptores. El supuesto “trabajo flexible” se convierte así en un mercado extremadamente competitivo donde solo un porcentaje ínfimo obtiene beneficios significativos, mientras el resto se sostiene sobre una base de precariedad y autoexplotación .
En ese entorno, la presión por subir contenido cada vez más explícita se vuelve casi inevitable. Creadoras entrevistadas por APRAMP y recogidas en su estudio “Explotación sexual y redes sociales” explican que, para mantener a los suscriptores, es habitual que los clientes demanden “más por el mismo precio”. Vídeos más íntimos, prácticas que no estaban previstas o incluso contenido en directo donde la interacción se vuelve más invasiva. De este modo, la supuesta libertad de elegir qué mostrar se transforma en una acción condicionada por la lógica del mercado sexual, donde los cuerpos se adaptan a la demanda del consumidor.

Peligro de la tecnología con la trata online / Fuente: UNICEF
A esta presión económica se suma un riesgo creciente: la violencia digital. Plataformas como Onlyfans no están exentas de ciberacoso, extorsión, doxing, difusión no consentida de contenido y amenazas . El intercambio y filtración de contenido íntimo es una de las prácticas delictivas en mayor aumento entre jóvenes de 18 a 30 años, especialmente en espacios vinculados al contenido sexual. En España, el Ministerio del Interior registra desde 2020 un incremento sostenido de casos de sextorsión relacionados con la creación de material sexual, en especial cuando intervienen intermediarios, “managers” o supuestas agencias.
Y aquí aparece otro fenómeno silencioso, pero cada vez más documentado, las falsas “agencias de gestión de Onlyfans ” . Prometen aumentar seguidores, gestionar mensajes o “profesionalizar” el perfil, pero funcionan muchas veces como mecanismos de control que limitan la autonomía de las creadoras. Asociaciones como Proyecto Esperanza, que atiende a víctimas de trata en España, advierten desde 2021 de un aumento en los casos de captación digital a través de estas agencias, donde jóvenes a menudo menores de 25 años son persuadidas para producir contenido sexual bajo promesas de éxito económico. Cuando intenta salir, se enfrenta a chantajes, amenazas con difundir material o incluso presiones para producir contenido más extremo del que originalmente aceptaron.
Estas dinámicas, aunque ocurren en entornos digitales, reproducen casi punto por punto la lógica de la prostitución offline :
-el pago por el acceso al cuerpo
-la dependencia económica del cliente
-la idea de que la satisfacción del otro es el centro
o del negocio
-la percepción del propio cuerpo como mercancía negociable
Tal como señala APRAMP en su informe anual, “la digitalización no elimina la violencia estructural del sistema prostitucional; simplemente la desplaza a espacios donde es más difícil de detectar”. Las plataformas, a diferencia de los burdeles o la calle, no tienen controles externos, y la explotación puede esconderse detrás de un avatar, un alias o un contrato privado.
Este escenario no es una excepción. Naciones Unidas advierte que internet está facilitando nuevas formas de explotación sexual, especialmente entre jóvenes vulnerables, quienes pueden ser captadas, controladas o coaccionadas sin necesidad de contacto físico. La proliferación de plataformas de contenido sexual, señala el informe, “ha ampliado los canales de explotación y ha dificultado la identificación de víctimas”, ya que muchos no se perciben como cuentos hasta que la coerción se hace explícita.
Las organizaciones españolas que trabajan directamente con víctimas son aún más claras. Médicos del Mundo en (2024), alertó de que la normalización del contenido sexual de pago “está difuminando la frontera entre libre elección y explotación”, especialmente entre adolescentes que ven Onlyfans como una salida económica en contextos de crisis. Proyecto Esperanza, por su parte, señala que el 40% de las mujeres que atendieron el último año habían sido contactadas inicialmente por internet.
En definitiva, cuando miramos más allá del relato oficial del “empoderamiento digital” , aparece un territorio mucho más incierto, un espacio donde la precariedad, la presión de la audiencia y la violencia digital pueden empujar a muchos jóvenes hacia dinámicas de explotación que se parecen, demasiado, a las de la prostitución tradicional. La libertad existe, sí, pero condicionada, vigilada y muchas veces atravesada por el miedo a perder ingresos, ser acosada o ver el contenido difundido sin control. Es en esa intersección entre autonomía y coerción , entre voluntariedad y necesidad donde se hace evidente que la letra pequeña de la plataforma tiene un coste que casi nunca aparece en los anuncios.
- La línea que nadie quiere ver: captación, trata y vulnerabilidad en la era digital
La era digital ha ampliado los escenarios en los que opera la trata de personas, facilitando tanto la captación como el control de las víctimas. Bajo la apariencia de interacciones cotidianas en redes sociales, ofertas laborales o relaciones afectivas, los tratantes detectan vulnerabilidades y las explotan con una eficacia nunca antes vista.
Cómo opera la captación digital

Iconos de redes sociales
Los tratantes utilizan redes sociales, webs de empleo y espacios de ocio digitales como puerta de entrada para acercarse a potenciales víctimas. Lo hacen mediante dos estrategias : la “caza” , basada en una búsqueda activa de perfiles vulnerables especialmente menores, mujeres y personas migrantes y el “Lover boy” , donde el captador simula una relación afectiva hasta ganar la confianza de la víctima, utilizando después esa información para ejercer control.
Entre adolescentes, la captación funciona como una auténtica ingeniería social: los tratantes observan publicaciones , identifican deseos o inseguridades y ofrecen atención, escucha o promesas de oportunidades. Este acercamiento, inicialmente inocente y digital, acaba estableciendo un vínculo emocional que abre la puerta a la explotación. Tras la pandemia, también ha aumentado el uso de anuncios laborales falsos para captar personas con o sin habilidades técnicas, destinadas a explotación laboral, estafas o actividades delictivas online. La captación ocurre sobre todo en la web abierta, donde la visibilidad es mayor y resulta más fácil atraer víctimas sin levantar sospechas.
Opiniones dentro del feminismo
El auge de plataformas como Onlyfans ha intensificado el debate feminista. El feminismo liberal defiende que algunas creadoras encuentran autonomía económica y control sobre su cuerpo. Sin embargo, otras corrientes subrayan que este “empoderamiento” es limitado: la plataforma funciona como un mercado donde las mujeres ajustan su contenido a las demandas masculinas para conservar ingresos, reproduciendo dinámicas de subordinación y sexualización ya presentes en la pornografía tradicional. Autores feministas han advertido que la representación de la mujer como objeto y la normalización de prácticas violentas perpetúan desigualdades y refuerzan un sistema patriarcal que se disfraza de libertad individual.
Banalización del sexo y su impacto en adolescentes
La trivialización del sexo entre jóvenes está generando riesgos sanitarios, emocionales y sociales. La percepción errónea de que las ITS son un problema superado y la influencia de modelos sexuales irreales presentes en la pornografía fomentan prácticas sin protección y expectativas distorsionadas. En el plano emocional, el sexo desvinculado de afectividad puede asociarse con ansiedad, depresión y baja autoestima. La hipersexualización digital también contribuye a relaciones poco saludables, presión social y confusión afectiva en un período donde aún se están formando criterios y límites personales. Cuando el sexo se reduce a consumo, se diluye su dimensión emocional y se abren brechas que afectan directamente al desarrollo saludable de los adolescentes.
¿Es Onlyfans un negocio de libertad o la versión digital y maquillada de un sistema que siempre ha explotado a los más vulnerables?