El auge de la literatura juvenil

Estantería de libros de literatura juvenil de una libreria / fotografía propia
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Booktok y Wattpad impulsan la lectura y la escritura juvenil en España
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Autores emergentes aprovechan redes sociales para llegar al público joven
La literatura vive un momento de auge entre los más jóvenes gracias a las redes sociales. Fenómenos como Booktok, comunidad de lectores en la plataforma TikTok, han creado un movimiento de millones de apasionados por los libros en línea que comparten su emoción por historias ficticias. Este suceso no solo ha generado una gran corriente de lectores, sino que cada vez son más los jóvenes que se animan a escribir historias. Las editoriales buscan nuevos perfiles que cuenten historias diferentes para poder seguir promoviendo la literatura en el público más joven.
En los últimos años la lectura ha resurgido entre los jóvenes de entre 14 y 24 años declarando que un 75,3% lee en su tiempo libre, según el Barómetro de hábitos de lectura y compra de libros en España. Este tipo de datos rompen con el estigma de que la juventud “no lee”, demostrando que incluso son ellos los que sustentan este mercado. “Muchísimas personas piden libros por Navidad o por su cumpleaños. Vas por la calle, te subes al transporte público o esperas en la consulta del médico y ves a mucha gente leyendo. Curiosamente, veo a más adultos mayores de 30 años con el móvil que a los jóvenes”, declara Cristina Cortés Gil, creadora de contenido sobre libros (@cricrisbooks) y graduada en Periodismo. Esta percepción no es algo aislado, sino que desde las editoriales también se percibe un gran potencial en este público.

Captura de pantalla del perfil de Instagram de @cricrisbooks
Félix Gil Feito, editor en Harper Collins Ibérica, afirma que la literatura juvenil es uno de los objetivos claros en la editorial: “El panorama actual de la literatura juvenil en España es muy prometedor y además presenta un constante crecimiento. Ahora mismo la literatura juvenil es seguramente el género que está sosteniendo las ventas y el crecimiento del sector editorial a doble dígito. Todo esto es una muy buena noticia porque quiere decir que los jóvenes no sólo siguen leyendo, sino que cada vez leen más”.
Los libros han estado presentes desde hace generaciones como una de las formas de ocio más relevantes. Sin embargo, aunque la lectura nunca desapareció, los hábitos en los lectores sí que han cambiado.
StoryMap de propia elaboración
Nuevos formatos y géneros
La literatura siempre ha sido una de las formas de evasión de la realidad a las que la gente más recurre. Desde thrillers, pasando por romance, hasta historia de fantasía, los lectores se enfrascan en los libros para viajar a otros universos. “Hay gente que es capaz de evadirse con historias completamente ajenas a su realidad, por ejemplo, la gente que lee ficción o fantasía. Por otro lado, en novelas de un romance contemporáneo donde hay problemas cotidianos, te puedes sentir identificada y sirven de ayuda para resolver un conflicto interno”, declara Noa García Pérez, licenciada en Periodismo y Audiovisuales y escritora de Todo al rojo.

Todo al rojo, de Noa García Pérez
Con el crecimiento de la literatura juvenil, fenómenos como Harry Potter o El señor de los anillos le dan el relevo a nuevas historias que están rompiendo récords en el sector editorial. Por ejemplo, Alas de sangre, la saga de fantasía de Rebecca Yarros, rompió récords vendiendo más de 12 millones de copias en dos años.
El repunte de la fantasía es algo notorio y es que, además, cada vez son más las mujeres que se animan a escribir este género, rompiendo con la discriminación que sufrían sobre su incapacidad de desarrollar grandes historias. “¿Por qué a un hombre no se le cierra la puerta a escribir una historia de romance, pero a una mujer sí que se le cierra la puerta a la hora de escribir fantasía?”, plantea Noa García Pérez, que apostó por la ciencia ficción para su primera novela Todo al rojo.
Con este volumen de ventas las editoriales han aprovechado para generar un mayor movimiento en las ventas creando ediciones especiales: “Las editoriales lanzan ediciones especiales porque las primeras ediciones han tenido un boom y quieren aprovechar el tirón. Cambian el diseño, lo hacen más bonito, suben el precio y la gente lo compra igual, ha sido una explosión en todos los sentidos”, afirma Cristina Cortés Gil.

Fotografía de Cristina Cortés Gil / Insights.cat
Estos nuevos hábitos en la literatura y las nuevas formas de entender los libros y su mercado tienen su nacimiento en las redes sociales.
Fenómeno de Booktok
Con la llegada de las redes sociales la forma de comunicar ha evolucionado. Ahora, a través de plataformas como TikTok o Instagram se puede llegar a mucha más gente de una manera sencilla, afectando de manera directa al sector literario. El fenómeno de Booktok nace como una comunidad de usuarios en TikTok que crean, comparten y consumen contenido de libros. Algunos lo consideran incluso una subcultura que se ha vuelto uno de los pilares de la industria editorial. “Lees un libro y luego puedes ver qué ha opinado otra gente, los edits que han hecho o las reacciones. Antes no tenía referentes, y aunque mi madre leía, le interesaban cosas que a mí no me gustaban” confiesa Cortés Gil. Esta comunidad que menciona la creadora de contenido y gracias a la cual ha podido encontrar referentes literarios es el objetivo directo de las editoriales que buscan nuevos talentos.
Félix Gil Feito nos cuenta la importancia de tener un perfil público de cara a publicar una novela: “Es bastante importante que esta persona que escribe en un mundo editorial y en un mercado con mucha rotación de producto tenga un perfil ciertamente público. Que la gente la reconozca ya sea en redes sociales o en otro ámbito ayuda a promocionar la novela”.
Sin embargo, este aspecto “viral” preocupa entre aquellos escritores que no cuentan con un puente directo a una editorial. Casos como el de Ari Fernández, autora queer amateur, exponen las complicaciones de entrar en este ambiente editorial afirmando la complejidad de que te escuchen si no tienes “reconocimiento, muchísimos seguidores o contactos como que una autora te recomiende”.
A pesar de que el constante movimiento de las plataformas pueda alterar el proceso de publicación de una novela, esto no es lo que prima en las demandas de los editores. “Lo primero es el tema, esto es fundamental, después es importante la calidad que tenga el escritor o la escritora. Hoy en día hay mucha gente que escribe, pero la calidad cada vez cuesta más encontrarla”, recalca Gil Feito, editor en Harper Collins Ibérica.
Nuevos escritores
Las historias nacen de la manera más inesperada. En el caso de Noa García Pérez fue a través de un vídeo que vio en redes, el día que le quitaron las muelas del juicio, que le vino la inspiración para su novela, tal y como expone ella “la inspiración llega cuando ella quiere”. Muchos jóvenes ya no tienen miedo a mostrar sus creaciones y es que esto surge en plataformas como Wattpad, espacio de lectura y escritura colaborativa fundada en 2006 donde realmente nació la actual literatura juvenil, ya que esta red permitía a los usuarios ir comentando en los capítulos que el autor o autora iba publicando.
Sin embargo, en los últimos años, los jóvenes son más ambiciosos y ya no solo se conforman con publicar en una web su novela, sino que el envío de manuscritos es algo recurrente en los buzones de las editoriales. “Hoy en día la gente escribe muchísimo más de lo que se pueda imaginar cualquier persona y la verdad es que las editoriales grandes recibimos muchísimos manuscritos y no existen horas en el día para leer todo lo que nos llega, siempre hay un componente de suerte. Los editores tenemos ya un olfato entrenado y en cuanto leemos 10-15 páginas de un libro ya sabemos si tiene algo que nos diga que vale la pena seguir leyendo”, confiesa Gil Feito.
Conseguir entrar en el mundo editorial es algo que actualmente, y en el género juvenil, es cada vez más complicado. Por eso, autoras como Ari Fernández apuestan por otros caminos como las editoriales pequeñas e independientes: “Es un mundillo en el que nos conocemos todos. Yo me muevo en un entorno más pequeño o de auto publicación virtual, en el que se promueve el apoyo a artistas y se rechaza, por ejemplo, el uso de inteligencias artificiales a la hora de escribir o generar imágenes para portadas”, destacando además iniciativas como “LeoAutorasOct” o “Lee NBiembre”, donde se centran en autoras mujeres queer y dar voz a grupos minoritarios.
Lo que sí se puede confirmar es que el futuro de la literatura es esperanzador. Los jóvenes, a pesar de ser encasillados en un grupo de personas que no leen, han demostrado que esto no es más que un bulo y que incluso, son ellos los promotores y los pilares que sostienen el panorama literario mundial. Ahora, se enfrentan a un nuevo dilema: romper con el estigma de que los géneros juveniles no son literatura de calidad. “No creo que la literatura deba tener un léxico súper culto y complejo para ser buena. Para mí un buen libro es aquel que me hace sentir cosas y del que, con el paso de los años, sigo acordándome y rememorando la historia que cuenta”, relata Noa García Pérez.
Los libros son un portal a otros mundos, a otras personas y a otras realidades que a lo largo de los siglos y de las generaciones han conseguido siempre, adecuándose a la época, crear pasión y entendimiento entre aquellos que se emocionan por sus personajes favoritos.