¿Game over? La decadencia de la televisión en España

Imagen de tres jóvenes que no ven la televisión (Fuente: lavanguardia.com)
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Los jóvenes consumen cada vez menos la televisión, prefieren las redes sociales
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Cada vez existe más oferta de contenidos y la audiencia se segmenta entre sus proveedores
La televisión ha marcado la infancia de millones de jóvenes a lo largo y ancho del planeta. Nosotros mismos o tú, querido lector, habremos pasado horas delante del aparato sin darnos cuenta. Las mañanas viendo los dibujos, las tardes con las novelas de tus padres o abuelos y las noches de películas o programas que perfectamente podrían estar filmados en un estudio de cine.
Pero esto ya no es así, los jóvenes ya no son así. Desde Variación XXI nos hacemos varias preguntas simples pero complejas al mismo tiempo: ¿qué está pasando con la televisión? ¿Son las redes sociales las culpables de la falta de interés por esta? ¿Existe una solución viable para los grupos periodísticos? Estas cuestiones y más intentarán ser respondidas en los próximos párrafos.
La juventud no quiere ver televisión
El hecho de que el consumo de televisión se desplome entre los jóvenes año tras año no es un secreto para prácticamente nadie. Las últimas encuestas y estudios demuestran una tendencia tan clara como preocupante: cuanto más joven es la población, menos televisión tradicional consumen. Las redes sociales han pasado, a su vez, a ocupar el papel central que antes le pertenecía a la televisión, ya no solo en el entretenimiento, sino en la forma de informarse de los jóvenes.
La Encuesta de Juventud del Eurobarómetro, cuya realización data del último cuatrimestre de 2024, señala que el 49% de los jóvenes españoles entre 16 y 30 años utiliza las redes sociales para informarse sobre la actualidad política y sobre cuestiones sociales, frente a un 44% que lo hace a través de la televisión. Sin embargo, este no es un problema característico de España. Fuera de nuestras fronteras, la tendencia es similar en el resto de la Unión Europea, donde un 42% de los jóvenes se informa por redes sociales frente a un 39% que aún lo hace mediante la televisión.
Esta problemática fue preguntada a Claudia López, profesora de la Universidad Complutense de Madrid dentro del grado de Periodismo, cuya respuesta deja clara la intención de los medios de comunicación en acercarse a los nuevos públicos. La aparición de figuras conocidas en el mundo del streaming y la adecuación a nuevos formatos informativos son los pilares principales del siguiente fragmento, también disponible en nuestro canal de YouTube:
Retomando las estadísticas, Instagram es la red social que más se consume para informarse, con un 51% de los usuarios, seguida de TikTok (43%) y X (36%). Muy lejos queda ya Facebook (11%); los jóvenes muestran preferencia por los canales rápidos, visuales y participativos para obtener información, todo ello sumado al algoritmo de redes sociales que añade el elemento de personalización que termina por enganchar al espectador –en muchas ocasiones, por el simple hecho de hacer que el usuario se someta inconscientemente al sesgo de confirmación que el algoritmo de redes sociales impone sin avisar–.

Encuesta sobre Juventud del Eurobarómetro (Fuente: Parlamento Europeo)
El bajón de audiencias… ¿y de popularidad?
En nuestra anterior obra, se intentaba relatar la historia de la Fórmula 1 en España. En ámbitos televisivos, esta fue un éxito durante los años dorados del deporte con los dos títulos mundiales de Fernando Alonso. La comparativa, respecto a la actualidad, resulta sonrojante.
El paso de los 4.600.000 espectadores de media en el año 2007 a los apenas 380.000 registrados en 2024. Si bien es cierto que esto se debe, en buena parte, al paso de la televisión en abierto a los canales de pago, la tendencia a finales de la década de los 2000 y comienzos de los 2010, en donde seguía emitiéndose al público general, era bajista.

Antonio Lobato durante el GP de Australia de F1 2007 (Fuente: Getty Images)
Esto ocurre también con otros tantos contenidos televisivos de gran popularidad, como Operación Triunfo. Previo a su cesión a la plataforma Amazon Prime Video, el reality vivió sus mejores cifras a principios del siglo, llegando la gran final de la primera edición a los 12.873.000 espectadores de media, con un 68% de share. Aquel 2001 fue un éxito, casi 7 millones de personas vieron de media todas las galas.
Pero una vez más, la tendencia volvió a ser a la baja en los años siguientes. A medida que los concursantes pasaban, los espectadores se alejaban del formato, registrando cifras cada vez peores hasta llegar a las ediciones del 2011 y 2020, las previas a la cancelación del formato en la televisión convencional. Ambas en números que rondaban entre el millón y medio y los dos millones de personas.
El Informe Anual Análisis Audiencia TV 2024, recogido por Europa Press, arroja más datos relevantes. Los españoles vieron una media de 171 minutos al día de televisión –unas 2 horas y 51 minutos–, lo que se traduce en un descenso de un 5,5% con respecto a 2023. Pero el descenso del tiempo de consumo de televisión no es el único problema, y es que la edad media del espectador, señala el informe, ha alcanzado los 58 años en nuestro país. El envejecimiento de la audiencia crece a la misma velocidad a la que desciende el tiempo de consumo televisivo.
La brecha generacional arroja más datos, y es que si dividimos por franjas de edad el tiempo que los jóvenes le dedican a la televisión podemos observar que hay una tendencia hacia el descenso tanto entre los niños (4 – 12 años) como en los jóvenes (13 – 24 años) y los adultos jóvenes (24 – 44 años).

Interior de una cabina de comentaristas de televisión (Fuente: Variación XXI)
Con esto se podría sacar la conclusión de que, en formatos preferidos por los jóvenes, la televisión no es una opción. Pero existe una segunda variable: la popularidad. Tanto la Fórmula 1 como Operación Triunfo siguen siendo productos consumidos por los benjamines de la casa, pero a través de las redes sociales. Las nuevas plataformas dificultan el consumo de grandes eventos, al ser en su mayoría de pago. Por ello, el mundo virtual se convierte en una alternativa viable para seguir lo que antes se hacía a través de la pequeña pantalla.
Para corroborar esto, desde Variación XXI nos hemos aventurado a preguntar al gran público si saben de la existencia de estos formatos y si los siguen regularmente. Este fue el resultado:
Entonces, ¿por qué estamos presenciando esta caída?
Lo cierto es que las grandes responsables de la brecha digital, las redes sociales, han pasado de ser un espacio de ocio a convertirse en una alternativa real a los medios tradicionales en todos los ámbitos. Si se tuviese que marcar un punto de inflexión, se marcaría la irrupción del fenómeno del pódcast informativo, donde miles de jóvenes necesitan simplemente una cámara para hablar sobre política, economía e historia y llegar aún a más personas de las que podría llegar una televisión. De hecho, existen casos concretos –Worldcast, The Wild Project– que son capaces de alcanzar y superar en número de espectadores y fidelidad a la televisión tradicional con una facilidad sorprendente.
Si a todo lo dicho anteriormente se le añade el factor de la desconfianza, del descontento de los jóvenes con los medios tradicionales, se crea un cóctel explosivo que ya ha conseguido zarandear los cimientos de la televisión. Los jóvenes perciben que los medios tradicionales han perdido credibilidad. Señalan la presencia de propaganda política y partidista de sus informativos, así como la omisión o censura de temas que consideran muy relevantes para contextualizar los hechos, lo que les empuja a buscar otras alternativas. Es aquí donde entran en juego YouTube y, más recientemente, Telegram.
Esta última aplicación ha sido el eje central del ‘fenómeno Alvise’, consiguiendo casi 800.000 votos en las elecciones europeas a favor de un candidato que pareció surgir de la nada: Alvise Pérez, líder de la formación política Se Acabó la Fiesta. Pérez no necesitó ningún tipo de apoyo o visibilidad mediática convencional para conseguir la confianza de casi un millón de personas en las urnas, lo que dejó en evidencia la pérdida de poder e influencia de la televisión derivada del descenso de su audiencia.
¿Qué dicen los profesionales de la información?
El pasado 13 de noviembre se produjo en la Facultad de Ciencias de la Información de la Universidad Complutense de Madrid una tertulia relacionada con la televisión en la que el equipo de Variación XXI estuvo presente. En esta conferencia estuvo el actual presentador de los Informativos de Telecinco, Carlos Franganillo, el cual refuerza la teoría comentada hace tan solo un párrafo, ya que en palabras de este “vivimos en la época en la que más material audiovisual se consume. Además, cada vez existe una mayor oferta de estos contenidos que son más plurales”.

Imagen de Carlos Franganillo (Fuente: Informativos Telecinco)
Tras esto, surge una cuestión lógica, la televisión cada vez tiene más competidores y en los jóvenes no genera ese sentimiento de atracción que si puede llegar a generar en personas de mayor edad. Para buscar resolver esta cuestión nos hemos puesto en contacto con la periodista Irene Reyes, quien trabaja en el programa “El Tiempo Justo” presentado por Joaquín Prats en Telecinco y a través de esta entrevista nos ha explicado algunos de los posibles motivos, por los que se da esta disminución del consumo televisivo. Aunque, matiza la importancia que tienen las plataformas o aplicaciones creadas por los medios como el caso de “Mediaset Infinity” en Mediaset España para conseguir acercar la televisión a los jóvenes.
Por tanto, ¿qué podemos sacar en claro de esto?
En definitiva, la televisión atraviesa un proceso de transformación en el que tiene que volver a reenganchar a la audiencia, en especial, la joven, debido al cambio que se ha producido en la manera de consumir contenido audiovisual por la llegada de las redes sociales como Tik Tok o Youtube y de otras plataformas de pago como Netflix o HBO, las cuales suelen ser las favoritas de los jóvenes para consumir este tipo de contenido. Por ello, nos ha parecido muy interesante la idea que ha comentado Irene Reyes referente a que “tenemos que buscar acercarnos a los jóvenes, en lugar de pensar que los jóvenes van a venir a nosotros (refiriéndose a la televisión)”, siendo una de las soluciones la creación de plataformas o aplicaciones de streaming para conseguir ese acercamiento con la juventud.
Desde Variación XXI, hemos podido observar que la televisión, pese al descenso de las audiencias, sigue siendo el gran medio de comunicación para la gran mayoría de las personas que la utilizan tanto para informarse como para entretenerse, por lo que esta bajada consideramos que no se trata de algo tan alarmista ni problemático, sino de una etapa de cambios en la que la televisión está buscando adaptarse a las necesidades del nuevo público.