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Las calles de Madrid que presenciaron los atentados contra cuatro presidentes

En la historia de España podemos comprobar cómo la muerte de alguno de sus presidentes no siempre ha sido de forma natural, sino que el fin de sus vidas ha sido buscado por intereses políticos de una o varias personas. Cinco han sido los presidentes asesinados. Cuatro de ellos en Madrid: Juan Prim, Eduardo Dato, José Canalejas y Carrero Blanco. El presidente que falta en esta lista es Cánovas del Castillo. asesinado en el verano de 1897 en el balneario de Santa Águeda de Mondragón (Guipúzcoa) a manos de un anarquista que le disparó en repetidas ocasiones hasta conseguir arrebatarle la vida. Pero centrémonos en los presidentes asesinados en la capital de España. 

Cuatro han sido los presidentes asesinados en Madrid: Juan Prim, Eduardo Dato, José Canalejas y Carrero Blanco (Autor / Variación XXI).

El primero en sufrir un atentado mortal fue el general Prim. El hombre que tras la revolución de 1868, que acabó con el reinado de Isabel II, reinstauró la monarquía en la figura de Amadeo de Saboya. Prim murió como consecuencias de las heridas que le provocó un atentado cerca del Paseo del Prado el 27 de diciembre de 1870, y tres días más tarde de que Amadeo de Saboya fuese elegido nuevo Rey de España, a propuesta de Prim. Se produjo en la calle Marqués de Cubas (aunque en ese momento se denominaba calle del Turco). El chófer del carruaje que trasladaba al presidente detuvo a los caballos que tiraban de él porque otros dos carruajes, donde se encontraban sus asesinos, estaban ocupando la calle. Al parar, varios hombres salieron de los dos coches, rompieron los cristales de las puertas del vehículo e hicieron varios disparos a quemarropa contra el presidente. Prim consiguió salir con vida, pero tres días después murió. Algunos historiadores afirman que murió estrangulado en la cama, mientras se recuperaba de las graves heridas provocadas por quienes quisieron matarle en el atentado, para quitárselo definitivamente de encima. ¿Los interesados? El duque de Montpensier por no haberle concedido el trono; José Paúl y Angulo, diputado radical (tras varios años de colaboración su relación se fue distanciando. Algunos afirman que Paúl y Angulo amenazó a Prim cuando este salió del Congreso la tarde del atentado: «A cada uno le llega su san Martín»), y por último, el general Serrano, quien presidió el primer gobierno de la monarquía de Amadeo I y que por tanto fue beneficiario directo de la muerte de Prim. Muchos fueron los sospechosos, pero ninguno los culpables. Incluso en nuestros días se sigue investigando su muerte.

El siguiente de esta lista —un tanto macabra— es José Canalejas. En este caso su asesinato se produjo cerca del llamado kilómetro 0, es decir, en la Puerta del Sol. Concretamente los hechos tuvieron lugar en la esquina con la calle Carretas, el presidente Canalejas se encontraba mirando los libros que se ocupaban el escaparate de la librería San Martín cuando el anarquista Manuel Pardiñas Serrano le disparó. ABC lo relató de este modo en su publicación del 13 de noviembre de 1912: “Se acercó al presidente y, casi apoyándose en su hombro, le hizo un disparo con una pistola “Browning”. El criminal hizo un segundo disparo y, al ver que el Sr. Canalejas había caído al suelo, y que la gente se arremolinaba a su alrededor, trató de huir”. Su asesino no logró ir muy lejos, tras recibir el golpe de un policía, Manuel Pardiñas Serrano se suicidó disparándose con la misma pistola con la que había asesinado al presidente.

Para encontrar el tercer lugar donde un presidente del Gobierno español fue asesinado, en este caso Eduardo Dato, nos tenemos que trasladar a la plaza de la Independencia, justo en la esquina con la calle Serrano, en la mañana del 8 de marzo de 1921. Dato era por tercera vez presidente de España. Cabe recordar la facilidad con la que se alternaban el poder liberales y conservadores durante los primeros años de la restauración. Los autores de este atentado fueron los anarquistas Pedro Mateu Cusidó, Luis Nicolau Fort y Ramón Casanellas Lluch, que desde un sidecar en marcha dispararon hasta en veinte ocasiones contra el coche, sin escolta, del presidente cuando el vehículo disminuyó la marcha al doblar la esquina. Las causas de su asesinato se debieron a cuestiones políticas tras aprobarse la `Ley de fugas` que permitía a la Policía llevar a cabo ejecuciones de presos sin juicio previo, perjudicando especialmente a los presos anarquistas.

Y, por último, nos trasladamos a la mañana del jueves 20 de diciembre de 1973 en la calle Claudio Coello, número 104, donde tuvo lugar el atentado que acabó con la vida del presidente Carrero Blanco, nombrado meses antes por Franco para que le ayudara en acciones de gobierno debido a su delicado estado de salud. Casualmente una grieta nos señala el punto exacto donde se produjo la detonación de una bomba que colocaron terroristas de ETA en un túnel que días anteriores habían preparado y que acabó con la vida del presidente y su chófer. Los terroristas lo tuvieron fácil: el coche del presidente siempre pasaba a la misma hora por ese punto, después de que Carrero Blanco asistiera a la eucaristía de las 09:30 en la iglesia más conocida de los jesuitas madrileños, la Parroquia de San Francisco de Borja. Esto, unido a que el coche no estaba blindado hizo que el atentado cumpliera su objetivo: matar al presidente, dar a ETA una publicidad exterior, como nunca antes había tenido, y causar un duro golpe al régimen de Franco que dos años después llegaría a su fin.

Y aquí acaba este recorrido por las calles de Madrid, esas calles por la que posiblemente alguna vez hayas pasado y que tras ver el vídeo y leer este post no volverás a cruzar de la misma forma o al menos lo harás recordando un pasaje de la historia de nuestro país.

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2 Comments

  1. Los Kennedy españoles. Jajaja Muy interesante ver las calles donde se llevaron a cabo los atentados contra los cuatro ex presidentes. Madrid Madrid Madrid…

    • Madrid esconde muchos rincones cargados de historia…¡Gracias por comentar!

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