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periodismo universitario en internet

La batalla educativa en el mundo audiovisual

 

Facultad de Ciencias de la Información, Universidad Complutense de Madrid.

Plató de grabación de la UCM / Variación XXI

  • Estudiantes y profesores nos cuentan la precaria situación que vive la carrera de CAV en España

  • Los alumnos consideran que hablamos de un grado hecho para estudiar en universidades privadas

Falta de recursos materiales, carencias en la formación educativa teórica, un silencio absoluto en cuanto a prácticas obligatorias y, por supuesto, falta de trabajo. Los estudiantes de Comunicación Audiovisual (CAV) -una de las principales ramas en los estudios de Comunicación en España-, se enfrentan a un sinfín de handicaps muy mal resumidos en las líneas anteriores, ya que cada uno de ellos encierra una trama realmente compleja. Así lo confirman varios estudiantes de la Universidad Complutense o la Rey Juan Carlos en Madrid.

La decadente situación resulta contradictoria al conocer los datos publicados por la Comunidad de Madrid en 2018 -un informe elaborado junto con la Fundación Universidad-Empleo-, donde confirman que hablamos de las carreras más demandadas en el panorama educativo de todo el país (‘’solo en la Comunidad de Madrid, el ratio entre las plazas ofertadas en centros públicos y las peticiones para cursar estos estudios, está en 2,98 solicitudes por plaza’’ y la oferta de empleo en este sector cada vez es mayor: ‘’La Comunicación Audiovisual ha experimentado un gran auge en los últimos años dada la creciente utilización de nuevas tecnologías’’. Sin embargo, lo que la Comunidad no ha tenido en cuenta es que, aunque la demanda sea elevada, España es uno de los países europeos con mayor índice de abandono universitario. Según la Oficina Europea de Estadística, la media española duplica la europea con una cifra del 30%. Esto demuestra que algo falla en el planteamiento del Sistema Educativo Español y en la orientación que los alumnos reciben antes de escoger qué quieren estudiar.

Facultad de Ciencias de la Información, Universidad Complutense de Madrid.

Platós de grabación en la UCM / Variación XXI

A golpe de realidad, el profesor de la Complutense José Carlos Rueda Laffond, considera que ‘’el sector de comunicación audiovisual es un eslabón especialmente débil del sector productivo. Es tremendamente inestable (a la vista están los efectos de la crisis de 2008, que se cebó en el cine, la televisión u otros medios). Esa es la gran debilidad, y quizá en la primera clase al entrar en la facultad hay que decirlo bien claro’’. Esta es la real situación con la que se encuentran los futuros comunicadores audiovisuales.

Consigues terminar la carrera: ¿Y ahora qué?

Cuando llegamos a la Universidad, nuestras aspiraciones suelen estar alentadas por conseguir trabajo y un buen nivel de vida ejerciendo una profesión que nos gustará; aspiraciones que se convierten en un ideal casi imposible de alcanzar a medida que pasan los años y observas las posibilidades que esperan. ‘’Llegué a la carrera pensando en convertirme en director de cine y al acabar estoy dudando en si simplemente encontraré trabajo’’, cuenta Gonzalo Carrallo, estudiante de Comunicación Audiovisual en la Universidad Complutense de Madrid.

No es necesario profundizar demasiado para conocer las raíces de tal problemática, además de la ya conocida crisis que inunda España en todos los niveles económicos y de empleo. Lo realmente preocupante, es que la mayoría de alumnos no se sienten preparados para enfrentarse al mundo laboral ni tienen claro su futuro, después de cuatro años de estudio. Así lo confirma la recopilación de declaraciones obtenida por Variación XXI.

 

 

Los comunicadores audiovisuales deben estar muy especializados para poder ser competitivos y a la vez deben ser versátiles para readaptarse a un mercado que está constante cambio, tanto en temáticas como en las tecnologías que lo protagonizan, algo que singulariza esta carrera frente al resto. Por otra parte, las condiciones de trabajo no responden a las cualidades que exigen a los profesionales: ‘’Por menos de 500 euros exigen tener conocimientos de mil programas, un año mínimo de experiencia y saber idiomas’’, afirma Enrique Naranjo, recién graduado en CAV en la Rey Juan Carlos.

¿Qué esperanzas tenemos sin una buena formación? ¿Debemos conformarnos con las actuales condiciones de empleabilidad? ¿El problema es mi falta de motivación?’’ Son algunas de las cuestiones que rondan a los estudiantes y que demuestran una gran brecha de optimismo.

 

Facultad de Ciencias de la Información en la Universidad Complutense de Madrid.

Estudios de radio en la UCM / Variación XXI.

Comunicación Audiovisual es una carrera para estudiar en la privada

Son varias las opciones que los estudiantes han de plantearse a la hora de elegir los estudios que quieren cursar. Además de escoger el grado y la modalidad (presencial o a distancia), deberán decantarse entre la universidad pública o una universidad privada.

Existen múltiples diferencias entre un organismo y otro. El acceso a una universidad pública viene limitado por una nota de corte ya que como en todas las universidades existe un número limitado de plazas. Los alumnos que posean una nota de corte más alta tendrán más posibilidad de ser admitidos. Sin embargo, el sistema de admisión a las universidades privadas funciona de forma diferente. Por lo general, estas últimas establecen criterios adicionales de evaluación para valorar el acceso de los estudiantes. Estos criterios se basan en una entrevista personal y una prueba general de conocimientos. Pero ¿son estas las únicas diferencias que existen entre un tipo de universidad y otra? Existe una queja general entre los alumnos de comunicación audiovisual de la Universidad Complutense de Madrid acerca de la disponibilidad de recursos técnicos y de la calidad de estos.

 

‘’En nuestra universidad el material está súper desfasado temporalmente. En el tema audiovisual todo tiene que ir avanzando muy rápido’’ asegura Gonzalo Carrallo. La falta de recursos técnicos durante el grado hace que algunos alumnos pierdan el interés, ya que la falta de conocimiento acerca de estos hace que se sientan lejos del ámbito laboral. Son muchos los estudiantes que a menudo comparan los recursos materiales de los que se dispone en la universidad pública con los que ofrece la universidad privada. El precio de matrícula entre una universidad y otra varía notablemente, octuplicando en ocasiones el precio de esta. Además de la cantidad de medios técnicos audiovisuales que disponen en su oferta educativa, la cantidad de alumnos por clase es mucho menor, lo que permite que los docentes se involucren de forma más profunda con sus alumnos y hacer un seguimiento más personalizado. ‘’He conocido a gente que ha estudiado en la universidad privada y por lo que me han contado, ellos disponen de mucho más material’’. Así lo corrobora Cristina San Román, estudiante de Comunicación Audiovisual en la universidad Francisco de Vitoria: ‘’Al estar en una universidad privada yo desde primero de carrera he estado tocando pues la radio, la producción muy de cerca y eso es una ventaja que tiene la privada porque disponemos de una infraestructura y de unos medios técnicos que no son fáciles de encontrar y tenemos siempre a nuestra disposición.’’

Por otra parte, en los últimos años se han registrado un gran número de estudiantes que han emigrado al extranjero para realizar un grado a causa de los altos costos de las tasas de las universidades públicas españolas. El precio es el factor que más peso tiene a la hora de tomar la decisión de trasladarse a un país nuevo, seguido de la esperanza de encontrar un futuro laboral prometedor. Elisa Brey profesora del Departamento de Sociología en la Facultad de Ciencias de la Información de la UCM, añade un dato interesante sobre el costo de las carreras: ‘’La tesis que realicé en Bélgica, creo que el primer año si que era más cara pero luego eran diez euros por año’’. Y es que la oferta educativa de las universidades públicas de Bélgica o Francia, por ejemplo, son hasta un 90% más baratas que las que se ofertan en España.

La voz de la docencia

La falta de orientación previa al cursar la carrera de CAV, el gran número de alumnos por aula, las elevadas tasas de matriculación o incluso la programación de las asignaturas, son algunas de las dificultades con las que tienen que tediar los profesores del Grado de Comunicación Audiovisual.

La profesora Elisa Brey, nos habla de los impedimentos con los que cuenta a la hora de impartir sus clases: ‘los alumnos que llegan en primero están muy verdes, tienen una actitud más enfocada hacia el instituto que hacia la universidad’. Considera, además, que la carrera de CAV, de forma general en España, está condicionada por un aprendizaje basado en la memoria, que pasado un tiempo, se acaba olvidando. ‘Que sean curiosos, que lean libros y no sólo Twitter o comentarios en Instagram, que entiendan que la parte teórica también es una forma de enseñarles a pensar’, explica. La falta de atención y compromiso por parte de los alumnos imposibilita a veces, llevar a cabo una metodología de trabajo estructurada. Los docentes como Elisa tienen la labor de transmitirle a los alumnos la necesidad de flexibilidad, de empoderamiento y de tener una actitud proactiva.

Los recursos públicos de la universidad hacen que la contratación de más profesores no sea algo factible. Si a esto le sumamos el aliciente de que cada aula cuenta con un número de 80 alumnos, la cosa se complica. En los cuatro meses que dura un cuatrimestre, apenas hay tiempo para concentrar los conocimientos básicos de una asignatura y menos aún, para conocer a cada alumno individualmente y saber las necesidades que se les plantean de cara al temario impartido.

 

 

Para Elisa, sería interesante que la configuración del grado de CAV eliminase las tensiones entre lo teórico y lo práctico, considerando que es importante saber utilizar el material por parte de los alumnos, pero más aún, saber articular una película, un pensamiento o una determinada visión sobre la realidad, en base a lo que otros han dicho o han hecho a través de películas. Enfatiza, que es muy importante darles un contenido audiovisual, además de unas herramientas técnicas y teóricas, destacando que a veces, lo que les falta a los alumnos es entender la lógica de porqué hay contenidos teóricos, haciéndoles ver que el mero hecho de cursar ciertas asignaturas y aprobarlas, ya es un aprendizaje.

El profesorado también es consciente de la carencia de recursos en el mundo de lo público y del error de ‘’academizar’’ la universidad. Rueda Laffond cuenta que al inicio de la fiebre digital surgió la moda de las asignaturas especializadas: ‘’Hoy, veinte años después, son reliquias que no sirven absolutamente para nada. Desfasadas, no: lo siguiente. Es un buen ejemplo del peligro del deslumbramiento que pueden generar las asignaturas instrumentales que… por definición, nacen con fecha de caducidad’’. Definitivamente, ‘’la universidad no es una academia’’.

Facultad de Ciencias de la Información, Universidad Complutense de Madrid.

Sala de control técnico de la UCM/ Variación XXI

 

Ambos profesionales coinciden en algo: La universidad no es una academia. Requiere de una preparación y ambición propias por parte de los alumnos, además de una lucha frente al conformismo y el crudo panorama laboral. Tener predisposición en la formación y enfocar lo aprendido con una perspectiva personal de lo que se quiera desarrollar de cara a un puesto de trabajo. O como diría el profesor de historia: ”Si hubiese que definir a la universidad perfecta, sería aquella que sea, o aspire a ser, una fábrica de creatividad y de conocimientos críticos. Y eso es lo que impulso, en lo que puedo: que los alumnos sean creativos, que sepan y que sean críticos”.

6 Comments

  1. Ya era hora de que alguien tratase este tema. Muy interesante chicos!

  2. Totalmente de acuerdo. Me encuentro en la misma situación..

  3. Muchas gracias por tratar este tema de forma tan sincera. Felicidades por el gran reportaje. Es una pena que sea la cruda realidad de muchos estudiantes y que no haya mucha predisposición en arreglar la situación.

  4. Hay que ponerles el cortometraje con mùsica de esparta para saber que es lo que se van a encontrar despuès de terminar la carrera.
    #auauau

  5. Me parece un artículo súper interesante dado que es un tema a la orden del día y nadie habla sobre el. Enhorabuena por ello y por no esconder la realidad!

  6. Me parece un artículo muy interesante dado que es un tema a la orden del día y nadie habla sobre el. Enhorabuena por ello y por la sinceridad al respecto!

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