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El gran problema de 2022: la cesta de la compra

Supermercado

Supermercado. Fuente: OCU

  • La cesta de la compra se ha encarecido un 15,2% según la Organización de Consumidores y Usuarios

  • «Entre la gasolina y la compra, ir a cenar o tomar algo con los amigos es todo un lujo que pocos se pueden permitir», explicaba un ciudadano

El auge en los precios es un problema común para todos los hogares españoles y europeos desde el estallido de la Guerra de Ucrania. La cesta de la compra en todos los establecimientos se ha encarecido un 15,2% en el último año, según publica la Organización de Consumidores y Usuarios. Esta subida de precios afecta ya al 95% de los 239 productos que componen esta cesta. Este hecho trae como consecuencia un sentimiento de impotencia que invade a todas aquellas personas que antes con 50 euros llenaban la nevera y ahora necesitan casi el doble para llegar a fin de mes. 

Esto no solo sucede en este ámbito, las gasolineras también están sufriendo una subida importante en sus precios. En España, la gasolina ha ascendido un 0,7% respecto a la primera semana del mes de noviembre, mientras que el gasóleo ha bajado un 0,4%, recortando de esta manera la brecha entre ambos carburantes. Según los datos del Boletín Petrolero de la Unión Europea, el precio medio de gasolina ha caído hasta 1,771 euros, mientras que el del diésel se sitúa en los 1.963 euros el litro.

Así ha subido la cesta de la compra en cada supermercado en 2022

Evolución de los precios, según la Organización de Consumidores y Usuarios

 

El bolsillo y la compra diaria 

Cualquier persona que acude a los supermercados lo hacen siendo conscientes de que van a salir de ahí quejándose de lo alto que está todo. Solo hay que ver que un kilo de patatas en enero de 2021 costaba 1,59€ y en diciembre de 2022 son 2,49€. Pasa lo mismo con los filetes de aguja, un kilo hace un año nos valía 4,75€ y actualmente asciende a 8,49€. 

Los compradores son conscientes de que cualquier producto extra que no tuviesen en la lista de la compra «ya es un capricho», resaltaba Juan a las puertas de Lidl, «una de las pocas tiendas accesibles en precios ahora mismo». Según ha explicado, otras empresas como Carrefour o Mercadona «se han subido por las ramas y es imposible hacer la compra del mes»

 

 

También aquellos que acuden en coche han hecho hincapié en que «entre la gasolina y la compra, ir a cenar o tomar algo con los amigos es todo un lujo que pocos se pueden permitir». Actualmente, las gasolineras están viviendo una bajada de precios, pero los consumidores no confían en que esto sea así: «Ahora baja, pero te quieres ir el viernes de viaje y ha vuelto a subir, ya no sabes qué día tienes que llenar el depósito», explicaba Ana a las puertas de Aldi. 

 

El pequeño comercio

Uno de los grandes perjudicados han sido los pequeños comercios, quienes han tenido que vivir esta subida cada día, viendo cómo los clientes acudían menos y como los precios no paraban de subir. Esto ha sido uno de los factores por lo que muchas de estas tiendas, ya sean fruterías, panaderías o mini supermercados han tenido que echar el cierre a sus empresas. 

Muchos de ellos echan la culpa al aumento de precios en los productos diarios, como son la luz o la gasolina. Esta última por el coste del traslado, es decir, el recorrido que algunas de estas tiendas hacen para ir a mercados como Mercamadrid a recoger los productos que, más tarde, venderán en sus tiendas. 

Evolución del precio de la gasolina y gasóleo

Evolución del precio de la gasolina y gasóleo, según La Información

Un ejemplo de ello es la panadería El Paso, ubicada en el barrio del pilar donde Elena, la dependienta, nos confesó que cada día es más complicado llegar a fin de mes, especialmente en este tipo de comercio donde son ellos mismos los que hacen los productos a mano. «La luz y la materia prima cada día suben más y no podemos hacer frente a todos los gastos. El lado bueno de nuestro comercio es que tenemos clientes fijos que vienen todos los días, pero aquellos que venían de vez en cuando no han vuelto», explicaba. Al preguntar la posible razón de esta «huida», Elena lo tiene claro: «Se van al Ahorra Más que hay aquí detrás, porque nosotros hemos tenido que subir los precios al ver que nos subían los costes y en los grandes supermercados no lo notan tanto»

La duda surgió cuando nos hizo esta última confesión, ya que las grandes empresas proveedoras de alimentos también han subido los precios. «No es lo mismo. Una persona acude a Mercadona para comprar pan, carne, verdura y pescado, pero al ver el precio total de todo se alarma, pero comprende que ha comprado muchos productos. Sin embargo, cuando vienen aquí y ven que en una barra de pan ya no se gastan 0,40 sino 0,65, les parece mucho»

También María, dueña de un mini supermercado ha confesado que están muy agobiados por la subida de precios, tanto en la luz como en las materias: «Los proveedores nos lo suben a nosotros y nosotros tenemos que subirlo al consumidor. Y claro, el cliente se va a otro lado donde no se han visto obligados a tomar esta decisión»

Se trata de dos lados opuestos. Dos lados que buscan el beneficio para sus hogares y que influya lo menos posible en su bolsillo. Sin embargo, no es posible que ambos flancos se pongan de acuerdo.

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