Erasmus Europa y otros países: diferencias entre estudiantes de intercambio en la facultad de Ciencias de la Información

Ciencias de la Información UCM
La Universidad Complutense de Madrid consta de un programa de intercambio para que estudiantes de otros países puedan disfrutar y nutrirse de la cultura española. Sin embargo, el centro de estudios hace distinción del proceso entre estudiantes europeos, y lo que ellos denominan como “otros países”.
Desde el cambio de moneda al euro, hasta el exceso de burocracia, son parte de la incomodidades que pasaron estudiantes de otros países con el fin de cumplir el sueño de estudiar en España. “Lo más difícil fue juntar el dinero” declaró Isidora Yañez, estudiante de la carrera de periodismo proveniente de Chile.
Isidora pudo acceder a una beca de aproximadamente 3.900 euros concedida por su universidad de origen, la Universidad de Chile, para financiar parte de su estancia. Actualmente reside en el distrito de Arganzuela, al sur del centro de Madrid, donde comparte un estudio con su pareja por el que cada una paga 600 euros mensuales. El espacio, reducido, cuenta con una cama de dos plazas, una cocina integrada en el mismo ambiente, un comedor y baño.
Esta situación refleja uno de los principales desafíos a los que se enfrentan quienes llegan a la capital española para estudiar: el elevado coste de la vivienda. Según el informe “Indicadores urbanos” del Instituto Nacional de Estadística (INE), Madrid concentra buena parte de los barrios con los alquileres más caros del país, lo que evidencia las dificultades de acceso a la vivienda en la ciudad.
Diferencias administrativas
Para ser estudiante de intercambio en Ciencias de la Información en la Universidad Complutense de Madrid (UCM), se debe pasar por el proceso Erasmus+ KA131, en donde la casa de estudios hace diferencia entre países asociados a la Unión Europea (UE), y Otros Países.
El primer programa consta de 27 estados miembros de la UE y de la Asociación Europea de libre comercio y del espacio económico europeo. Además, considera a países candidatos a la adhesión, tales como Turquía, República de Serbia, Antigua República Yugoslava de Macedonia y Reino Unido.

Facultad Ciencias de la Información (Foto: Gastón Villarroel)
En contraparte, los otros países son seis latinoamericanos, Taiwán, Corea del Sur, Japón y Nueva Zelanda, en total, menos de la mitad que de los pertenecientes al programa europeo.
Para el proceso de intercambio 2026-2027 de otros países en la UCM, los estados que más plazas tienen son México y Argentina, con 16 ambos países, optando a un máximo de seis meses de estancia. Por contraparte, Ecuador y Japón cuentan con la posibilidad de enviar un único estudiante. El número de estudiantes que ingresarían al proceso erasmus, va variando según el centro de estudios de origen, siendo la Universidad de Buenos Aires, la que cuenta con mayor oferta, un total de 12 plazas.
Los únicos países que pueden tomar el Trabajo de Fin de Grado (TFG) son Argentina, Ecuador y México. Sin embargo, ningún Estado perteneciente a la categoría otros países, pueden estar de intercambio un plazo superior a los seis meses.
Una de las dificultades que pueden encontrar los estudiantes procedentes de países extracomunitarios se observa en el Learning Agreement (acuerdo académico). Aunque el documento es el mismo para todos, incluye apartados específicos para los estudiantes europeos, como el código ESI, sin indicar expresamente que quienes proceden de otros países no deben rellenarlos. Esta falta de aclaraciones puede generar confusión entre los estudiantes internacionales y evidencia cómo las instrucciones parecen dar por sentado que los usuarios conocen los requisitos propios de la movilidad dentro de la Unión Europea, sin ofrecer las mismas orientaciones a quienes llegan desde fuera de ella.
Se solicitó por transparencia a la UCM, la totalidad de estudiantes de intercambio que se encuentran en Ciencias de la información y sus correspondientes países de origen. La información entregada por la casa de estudios, al preguntar por la totalidad de estudiantes de erasmus mediante transparencia, fue la cantidad y país de origen solo perteneciente a Europa, no se consideró a Otros Países.
El listado de Europa consta de un total de 56 estudiantes provenientes de distintos países, siendo el que tiene más Italia, con un recuento de 27 alumnos erasmus. Seguido se encuentra Francia con siete y Portugal con seis.
La oficina erasmus de la UCM se encuentra en la Edificio de Estudiantes, a las afueras del metro Ciudad Universitaria, pegada a la Facultad de Ciencias de la Información.

Edificio Estudiantes UCM (foto: Gastón Villarroel)
Ser estudiante Europeo en Madrid
“Bastante fácil” es como define el proceso de llegar a la UCM, Vittoria Burba, estudiante de intercambio proveniente de Italia. Sin embargo, menciona como inconvenientes el exceso de burocracia y la dificultad para encontrar arriendo en Madrid. “Lo peor de todo es el alquiler, los servicios que ofrecen no son equivalentes con lo que pagas”, afirma.
Vittoria, como estudiante italiana, recibió dos becas, una por parte de la UE (de unos 400 euros), y otra dependiente del ingreso familiar, dónde si el estudiante es beneficiario de una beca de carácter general del Ministerio (Beca MEC) o tiene un perfil con menos oportunidades, se añade un extra de 250 € al mes sobre la ayuda base de Erasmus.
“Fuera de la universidad, sales más con gente de erasmus que con españoles”, esto, según opina Burba, hace que sea más difícil impregnarse de la cultura española. La misma UCM cuenta un grupo de WhatsApp llamado “ERASMUS ESN UCM 2026-2027” en donde hay más de 680 miembros. En ese chat, organizan salidas, las cuales son todas en inglés, al igual que las fiestas de temática latina enfocadas hacia un público europeo.
Un intercambio no es una experiencia perfecta
La experiencia de un intercambio internacional no puede medirse únicamente por el país de origen del estudiante ni por el programa de movilidad al que pertenece. Cada persona llega con unas circunstancias particulares que condicionan su estancia y su manera de vivirla. El objetivo de este reportaje no es determinar quién lo tiene más difícil, ni establecer una comparación entre estudiantes europeos y extracomunitarios. Se trata de visibilizar que, detrás de una experiencia que suele asociarse con nuevas oportunidades, viajes y crecimiento personal, también existen obstáculos que no siempre se muestran.
Las condiciones económicas, las diferencias sociales y las decisiones políticas que regulan la movilidad internacional pueden influir en las posibilidades de cada estudiante y en la forma en que vive su intercambio. Reconocer estas dificultades no resta valor a la experiencia Erasmus ni a otros programas de movilidad; permite comprenderlos desde una perspectiva más amplia, en la que las oportunidades de estudiar en el extranjero conviven con realidades que no siempre son iguales para todos.
También viene a plantearse sobre la necesidad de hacer diferencias administrativas por parte de una centro de estudios de educación superior como es la Universidad Complutense de Madrid. Al momento de cierre del reportaje, no se pudo consultar con la institución académica sobre la funcionalidad en hacer separación entre estudiantes de Europa y el resto del mundo. ¿Por qué al solicitarles información sobre estudiantes de intercambio consideraron solo el viejo continente y no otros países, pese a estar ambos en el programa erasmus?
El nutrirse de la cultura española mediante la oportunidad soñada del intercambio en Europa pareciera ser más fácil dentro del mismo continente, ya sea por la cercanía de las culturas entre países, hasta una administración que puede que no considere que estudiantes del resto del mundo, lleguen a estas instancias.